La industria de defensa y seguridad en España ha mostrado un notable crecimiento, destacándose especialmente por su atractivo laboral y la remuneración de sus empleados. Según un informe de TEDAE, la media salarial en este sector se sitúa en 68.011 euros anuales, casi el doble de los 33.783 euros que perciben los trabajadores en general en la economía del país. Este dato pone de relieve la relevancia de estas actividades como generadoras de empleo cualificado en un contexto donde la inversión sigue en aumento.
La inversión en defensa y seguridad va de la mano de la búsqueda de una mayor autonomía estratégica y de la necesidad de adoptar transformaciones tecnológicas que fortalezcan las capacidades industriales. Esto pone de relieve la creciente demanda de profesionales especializados en áreas como ingeniería, ciberseguridad, inteligencia artificial, y logística avanzada, entre otros. La Formación Profesional (FP) se ha convertido en una vía clave para acceder a estos empleos técnicos, impulsando aún más la necesidad de cubrir vacantes en un sector en expansión.
Competencia por el Talento
El aumento de inversión en defensa ha intensificado la competencia por el talento especializado. Las empresas españolas se enfrentan a un panorama donde compiten con grandes grupos industriales europeos por atraer a ingenieros y expertos en tecnologías digitales. Esta lucha por los profesionales STEM se acentúa en un contexto donde la mayoría de los países europeos están incrementando sus inversiones en capacidades militares e industriales.
Otro factor a considerar es la necesidad de renovar y ampliar las plantillas en sectores que exigen alta especialización técnica. Aquí, la experiencia y el conocimiento tecnológico son elementos fundamentales. “Cuando hablamos de talento en defensa y seguridad, pensamos en nuevas oportunidades para ingenieros, técnicos y especialistas digitales. Este sector no solo se basa en la cualificación y la innovación, sino que también tiene un fuerte compromiso con la seguridad y el desarrollo tecnológico del país”, afirman desde la Fundación FEINDEF.
En este sentido, resulta crucial que la industria comunique de manera efectiva las oportunidades que ofrece a la juventud. El trabajo en el ámbito de defensa es una forma de contribuir significativamente a la seguridad y resiliencia nacional, promoviendo al mismo tiempo el avance tecnológico en diversos campos.
