La 154ª edición del British Open en Royal Birkdale se perfila como uno de los torneos más emocionantes de la historia del golf, destacándose no solo por el clima favorable, sino también por las impresionantes actuaciones de los jugadores. Lucas Herbert y Sam Burns comparten un hito histórico, ambos marcando un récord de 62 golpes, igualando así la vuelta más baja registrada en un Major.
A pesar de la euforia de Herbert, su día no estuvo exento de emoción negativa; un putt de metro y medio que falló en el hoyo 18 le costó un bogey, impidiéndole alcanzar un total aún más bajo. En contraste, Burns salió del green radiante, después de embocar un espectacular golpe desde un bunker en su último tiro, logrando así su 62.
Otros destacados en la competencia incluyen a Jon Rahm, Scottie Scheffler, Bryson DeChambeau, Cameron Young y Ludvig Aberg, quienes subieron al tablero de líderes. Sin embargo, no todo fue tranquilo para DeChambeau, quien recibió una penalización por allegedly mejorar el terreno en el hoyo 5, desatando controversia sobre la justicia de la sanción.
Jon Rahm, número uno del mundo, mostró señales de mejora a medida que avanzaba el torneo, aunque sus tiempos de salida dejaron dudas. En los primeros tres hoyos, falló varias calles, pero su notable precisión en los golpes a green le permitió recuperarse y anotar birdies. A pesar de algunas distracciones, como un bogey en el hoyo 15 debido a un mal golpe desde el tee, Rahm logró recobrar su ritmo, sumando birdies consecutivos y ascendiéndo a -3 en la clasificación.
Impactante actuación de Josele Ballester
La actuación de Josele Ballester fue sobresaliente y digna de mención, especialmente su final de vuelta, que le permitió asegurar su lugar en el fin de semana. Empezó con un doble bogey, pero en el hoyo 17 logró un eagle después de clavar un putt de ocho metros. Con la presión encima, casi atinó otro eagle en el 18, quedándose a pocos metros de alcanzarlo.
El ‘Científico’ DeChambeau continuó su estilo agresivo en el juego, manteniendo una conexión con los fanáticos a lo largo del recorrido y disfrutando de un día favorable en Royal Birkdale. Su enfoque decidió la estrategia de muchos jugadores, quienes vieron una oportunidad clara para atacar en una jornada caracterizada por la ausencia de viento.
En la sesión de la mañana, Rory McIlroy aprovechó las condiciones climáticas para anotar un 67, que le permitió escalar posiciones en la tabla. Aunque quedó insatisfecho por no conseguir más putts, su rendimiento fue una mejora significativa respecto a la jornada anterior. Eugenio López-Chacarra y otros competidores como Matt Wallace y Shane Lowry también hicieron sentir su presencia en la parte alta del torneo.
Las expectativas se mantienen altas para el resto del British Open, donde el rendimiento de los jugadores puede incluir tanto sorpresas como emociones a medida que se desarrolle el torneo. Con nombres de gran calibre en la pelea, cada día promete ser un espectáculo inigualable en el mundo del golf.
