Leche Pascual llega a un acuerdo sobre indemnizaciones tras el ERE en Gurb

Leche Pascual llega a un acuerdo sobre indemnizaciones tras el ERE en Gurb

La reciente decisión de la fábrica de Leche Pascual en Gurb de cerrar sus puertas ha generado un impacto notable en su plantilla, compuesta por 80 trabajadores. Después de intensas negociaciones, se ha llegado a un acuerdo sobre las indemnizaciones en el marco del Expediente de Regulación de Empleo (ERE), que ha sido detallado por el Col·lectiu Ronda, una cooperativa de abogados.

Las indemnizaciones acordadas son equivalentes a las compensaciones por despido improcedente, lo que significa que, en el caso de los contratos más recientes, los afectados recibirán 33 días de salario por cada año trabajado. Para aquellos empleados que estaban contratados antes del 12 de febrero de 2012, el cálculo se modifica, otorgando 45 días por año por el periodo anterior y 33 días por el tiempo posterior. Según los representantes de los trabajadores, estas condiciones son resultado de la movilización de la plantilla hacia una solución justa en un contexto legal desfavorable.

Cierre de la planta y sus consecuencias

Los trabajadores han expresado su descontento ante el cierre, argumentando que refleja una problemática mayor en la normativa que permite a empresas con buenos resultados económicos deslocalizar su producción y despedir personal. Esta situación ha sido descrita como una estrategia para maximizar beneficios a costa de la estabilidad laboral. El colectivo ha criticado a las administraciones públicas por no haber adoptado medidas más efectivas para asegurar la continuidad de la planta.

Leche Pascual ha justificado esta decisión en base a motivos organizativos e industriales, subrayando la necesidad de adaptarse a un mercado lácteo cada vez más exigente. El cierre está programado para el 31 de julio, fecha en la que las instalaciones pasarán a manos de Casa Tarradellas, quien transformará la planta para producir mozzarella. Sin embargo, hasta ahora, no se ha concretado ninguna oferta laboral para los trabajadores despedidos, lo que añade incertidumbre a su futuro laboral.

Alternativas laborales y planes de transición

A lo largo del proceso de cierre, Leche Pascual ha intentado reducir el impacto en los trabajadores, ofreciendo opciones de continuidad laboral relacionadas con Casa Tarradellas. Estas propuestas incluían mantener el salario y la antigüedad, así como la posibilidad de reubicación en su Complejo Industrial de Aranda de Duero, con ayudas para el traslado. A pesar de que estas opciones cubrían a toda la plantilla afectada, no se lograron concretar, lo que llevó a la empresa a incrementar las condiciones económicas de salida para minimizar el impacto de los despidos.

Con la compra de la planta de Gurb por parte de Casa Tarradellas, ambas empresas buscan fortalecer su competitividad y eficiencia en el sector lácteo. Se ha enfatizado que se mantendrá el apoyo a la ganadería local durante el periodo de transición, asegurando que el tejido económico de la comunidad local se preserve en la medida de lo posible.