La actualidad en el mundo del deporte no solo gira en torno a los juegos y competencias, sino también a las historias de superación detrás de cada jugador. Un claro ejemplo de ello es Sandro Ramírez, quien tras una difícil temporada marcada por lesiones, regresa a la escena futbolística con renovadas energías y una mentalidad enfocada en el éxito en la próxima campaña con la UD Las Palmas.
Después de una operación en la rodilla que lo mantuvo al margen de casi toda la temporada anterior, Sandro ha compartido sus sensaciones positivas respecto a su recuperación. “Tengo sensaciones muy buenas, quizás las mejores desde que me operé. Estoy lleno de ganas e ilusión”, ha declarado. Este optimismo contrasta con el dolor y la frustración que sintió el año pasado, donde se limitó a participar en solo tres partidos debido al malestar que le generaba su rodilla.
La experiencia de lidiar con el dolor ha sido un gran desafío para él. En momentos de desesperanza, contempló la posibilidad de retirarse, pero la motivación y el apoyo de su entorno, así como su amor por el fútbol, le han proporcionado la fuerza necesaria para continuar. “Mi cuerpo y mi mente podían, pero no la rodilla”, reflexiona Sandro sobre las dificultades que atravesó.
Un Rol Activo en el Equipo
Con el deseo de ser una contribución vital para su equipo, Sandro ha expresado su ambición de desempeñar un papel activo en el juego. Su filosofía siempre ha sido ayudar desde donde pueda, ya sea dentro o fuera del campo. “Voy a pelear para jugar, porque mentiría si dijera que sería feliz en el banquillo”, afirma con determinación.
El equipo ha sufrido una baja significativa con la salida de Jonathan Viera, un jugador que tenía un impacto enorme en el vestuario. Sandro reconoce el gran vacío que deja su liderazgo, dejando claro que su figura ha sido crucial para el equipo canario: “Jonathan es muy importante. Siempre fue un referente y me apoyó en los momentos difíciles”, comenta.
Aunque aún no se ha discutido quién tomará el brazalete en su ausencia, Sandro cree que la verdadera capitanía no siempre implica llevar una cinta. “Siempre hemos sido capitanes cuando ha hecho falta. No hace falta llevar el brazalete para ser líder”, asegura.
Metas y Aspiraciones Futuras
De cara al futuro, su objetivo principal es sencillo pero crucial: “No sentir dolor”, enfatiza, y añade que querer disfrutar de su profesión es fundamental. Este enfoque simple pero poderoso podría ser la clave para el renacer de su carrera.
En el ámbito personal, recuerda con cariño su tiempo en el FC Barcelona, donde compartió vestuario con figuras destacadas como Messi y Grimaldo. Al hablar de sus compañeros, expresa su felicidad por sus éxitos y resalta su mentalidad ganadora, que siempre vio en ellos desde los inicios. “Me alegro mucho por todos ellos”, menciona Sandro sobre su red de contactos futbolísticos, dejando en claro que mantiene una buena relación con ellos, en especial con Grimaldo.
Así, mientras se prepara para la nueva temporada, Sandro Ramírez se presenta como un ejemplo de resistencia y ambición, listo para dejar una huella en la UD Las Palmas y demostrar que, cuando se trata de perseverancia, el futbolista canario tiene mucho que ofrecer.
