Con una inversión de $60 millones, Oak emerge del sigilo para abordar el caos de identidad generado por los agentes de IA.

Con una inversión de $60 millones, Oak emerge del sigilo para abordar el caos de identidad generado por los agentes de IA.

En un mundo donde la gestión de identidades se vuelve cada vez más crucial debido a la fusión del trabajo humano con la inteligencia artificial, la startup israelí Oak surge con una solución innovadora. Co-fundada por el empresario serial Shai Morag, la compañía ha desarrollado una plataforma unificada que promete optimizar el control de identidades dentro de las organizaciones. Este lanzamiento se produce después de haber recaudado 60 millones de dólares en financiación semilla el año pasado, lo que destaca la confianza de los inversores en su propuesta.

Oak se presenta como una alternativa a las herramientas de gestión de acceso que han quedado obsoletas, ofreciendo un sistema diseñado para eliminar vulnerabilidades de seguridad comunes, como las credenciales desactualizadas. Según Morag, muchos de los problemas actuales de gestión de identidades (IAM) aumentan el riesgo de ataques, especialmente en un contexto donde las amenazas son cada vez más sofisticadas y los movimientos maliciosos más difíciles de detectar.

El enfoque de la startup se basa en una conexión de inteligencia artificial que mapea el acceso a la utilización real de las aplicaciones, ajustando permisos en tiempo real en lugar de hacerlo solo durante auditorías periódicas. Este proceso promete reducir la carga operativa que tradicionalmente recaía sobre los equipos de TI, permitiendo que la gestión de identidades sea más ágil y esté basada en riesgos. La conversación con más de 100 responsables de seguridad (CISOs) y líderes de IAM respaldó el diseño de su producto, asegurando que responde a las necesidades actuales del mercado.

Un equipo con experiencia en ciberseguridad

La trayectoria de Morag en el sector es notable; ha liderado múltiples empresas de ciberseguridad, incluida la exitosa venta de Secdo a Palo Alto Networks en 2018. Después de su paso por Tenable, donde ocupó el cargo de CPO tras la adquisición de su startup Ermetic, Morag decidió dar un giro a su carrera fundando Oak junto a Tal Marom. Este último aporta su experiencia en roles de liderazgo en Salesforce y un historial militar relacionado con la tecnología.

La empresa ha crecido rápidamente, incorporando a 50 empleados y planeando establecer una base significativa en EE.UU. Los recientes fondos obtenidos han sido co-liderados por Accel, CRV y Greylock Partners, con contribuciones adicionales de otros inversores. Los líderes de inversión destacan la prometedora trayectoria de Morag como un argumento sólido para respaldar este nuevo emprendimiento.

A pesar de los desafíos en el competitivo ámbito de la gestión de identidades, Morag manifiesta una determinación férrea. Con la misión de escalar rápidamente, su enfoque es claro: «Ir a lo grande o irse a casa». Esto indica una visión ambiciosa de no solo sobrevivir, sino de marcar una dirección clara en un mercado en transformación.