El uso de tecnología avanzada para monitorear y gestionar los incendios forestales se ha vuelto crucial en la actualidad, dado el incremento en la actividad incendiaria en diversas regiones. En este contexto, la integración de datos provenientes de satélites ha permitido mejorar la precisión en la detección de focos de calor y áreas quemadas, facilitando así la respuesta ante emergencias. Esta recopilación de información se basa en tres fuentes esenciales, cada una con características y metodologías propias.
En primer lugar, el sistema FIRMS de la NASA se encarga de detectar focos de calor en las últimas 48 horas. Este sistema utiliza satélites MODIS y VIIRS, proporcionando datos que son fundamentales para identificar áreas con potencial riesgo de incendio. Sin embargo, es importante mencionar que NASA tiene un aviso sobre la posible confusión que estas detecciones pueden generar, ya que no todos los focos térmicos están necesariamente relacionados con incendios forestales, pudiendo ser causados por actividades industriales o agrícolas.
En segundo lugar, EFFIS, el sistema europeo de información sobre incendios forestales, ofrece datos sobre áreas quemadas. Esta fuente incluye perímetros que pueden tener un retraso en su publicación, lo cual se debe al proceso de validación y actualización manual. Por último, el medio también realiza estimaciones de perímetros en ausencia de datos oficiales, construyendo estos polígonos a partir de agrupaciones intensas de focos de calor. Estos perímetros son representados con líneas discontinuas y no deben ser considerados como mediciones exactas.
Clasificación y metodología de los perímetros
Los perímetros publicados por EFFIS son clasificados según los focos de calor que contienen, considerando activos aquellos que muestran detecciones recientes. En el caso de la última información de EFFIS, se aplica una tolerancia espacial de 500 metros para corregir posibles retrasos en la detección. Las celdas utilizadas para construir perímetros estimados tienen un tamaño de 2 por 2 kilómetros, y se seleccionan celdas con al menos 20 focos en un periodo de 24 horas, permitiendo una representación más precisa de la actividad incendiaria.
Es relevante señalar que se imponen filtros adicionales para evitar la inclusión de datos erróneos. Por ejemplo, se descartan perímetros estimados que intersequen con los de EFFIS y aquellos cuya actividad térmica se concentra en suelos ya impermeabilizados, que podrías identificar erróneamente con situaciones de incendio.
Por otro lado, la predicción diaria del riesgo de incendio es proporcionada por AEMET, ofreciendo información actualizada para distintas regiones, y resulta fundamental para la gestión preventiva de incendios. A su vez, el análisis histórico de superficies quemadas aplica la metodología de EFFIS, lo que permite filtrar fuegos menores de 30 hectáreas para asegurar que las estadísticas reflejen correctamente la magnitud de las emergencias forestales.
Estos sistemas de monitoreo y análisis no solo ayudan a responder rápidamente ante incendios, sino que también potencian la planificación y la gestión de recursos para la prevención de desastres, mejorando así la seguridad y la conservación del medio ambiente en nuestro entorno.
