Hungría: La reforma constitucional de Magyar que provoca la destitución del presidente es firmada

Hungría: La reforma constitucional de Magyar que provoca la destitución del presidente es firmada

La reciente reforma constitucional en Hungría ha marcado el fin del mandato de Tamás Sulyok como presidente, un hecho significativo en el contexto político del país. Sulyok, que asumió su cargo en febrero de 2024, firmó la enmienda a pesar de catalogarla como un “grave y vergonzoso ejemplo histórico de abuso del poder político”.

La presidenta del Parlamento, Ágnes Forsthoffer, asumirá de manera interina hasta que se designe un nuevo jefe de Estado. Esta transición debe completarse en un plazo de 30 días, según informan fuentes oficiales. La medida ha sido impulsada por el primer ministro Péter Magyar, quien prometió durante su campaña electoral de abril que desmantelaría el «sistema Orbán», que ha dominado la política húngara durante 16 años.

Magyar, líder del partido Tisza, logró una amplia victoria electoral que le permitió hacer cambios significativos en la estructura del poder. La salida de Sulyok se considera un paso necesario, ya que para cesar al presidente era crucial enmendar la Constitución. El paquete de reformas, aprobado recientemente, establece plazos claros, incluyendo un límite de cinco días para la firma de la reforma por parte del presidente.

En caso de negativa, Magyar había amenazado con un proceso de destitución. Finalmente, la firma de Sulyok se materializó, confirmando que la presidencia quedará vacante en breve. En cuanto a la búsqueda de un sucesor, Magyar ha expresado su deseo de recibir propuestas de distintas fuentes, incluidas figuras públicas y la sociedad civil.

La nueva reforma constitucional también tiene implicaciones más amplias, como la imposición de una edad máxima de 70 años para los jueces del Tribunal Constitucional, lo que resultará en el cese de varios magistrados cercanos a Orbán, incluido su presidente, Peter Polt. Magyar se mostró optimista, señalando que estas decisiones devolverán al pueblo húngaro la confianza en la limitación del poder estatal y la recuperación de los bienes públicos.

Sin embargo, la respuesta de Viktor Orbán, ex primer ministro y figura central en la política húngara, ha sido de preocupación. Orbán ha advertido que lo que ha ocurrido con Sulyok podría sentar un peligroso precedente para otros en el ámbito político. Su partido Fidesz ha acusado a Magyar y a su partido de provocar un periodo de tiranía abierta.

Este contexto refleja un cambio profundo en la política húngara y plantea preguntas sobre el futuro de la democracia en el país. La situación está en evolución y se espera que desarrolle nuevas dinámicas en el corto plazo.