El Hospital Universitario General de Villalba, parte de la red pública de salud de la Comunidad de Madrid, ha alcanzado un hito significativo al obtener el prestigioso sello dorado de la Joint Commission International (JCI). Esta acreditación, reconocida globalmente, destaca el compromiso del centro con la seguridad del paciente y la mejora continua en la calidad asistencial.
El proceso de certificación, completado a principios de junio por un equipo internacional de expertos de JCI, involucró una evaluación exhaustiva que abarcó todos los aspectos de la organización. Esta labor fue posible gracias a la participación activa de profesionales de diversas áreas, tanto asistenciales como no asistenciales. Marta del Olmo, gerente territorial del hospital, subrayó la importancia de esta acreditación, afirmando que “no hay una fórmula mágica detrás, sino un esfuerzo humano constante de quienes trabajan aquí para brindar atención médica de calidad”.
El Dr. Jesús Fernández-Tabera, director asistencial del hospital, añadió que obtener el sello JCI representa no solo un reconocimiento internacional, sino también un impulso para la mejora continua y la confianza en el modelo de gestión del hospital. Laura Alfaro, directora de Calidad, reforzó esta idea al señalar que la evaluación ha resaltado la solidez de los procesos asistenciales y ha brindado nuevas oportunidades de mejora para alcanzar la excelencia.
Beneficios para los Pacientes y el Personal
Desde la perspectiva del paciente, esta acreditación se traduce en mayores niveles de seguridad, atención personalizada y procesos más confiables. El Dr. Fernández-Tabera destacó que se implementan estándares que aseguran que la asistencia ofrecida cumple con altos niveles de calidad y satisfacción. Además, Rebeca Muñoz, subdirectora de Enfermería y responsable de Seguridad del Paciente, enfatizó que la certificación es un sinónimo de confianza y seguridad, dado que implica la revisión de todos los procesos para minimizar riesgos.
La JCI establece metas específicas para mejorar la seguridad del paciente, que incluyen la identificación precisa antes de procedimientos, una comunicación efectiva entre profesionales, y protocolos para asegurar la seguridad en cirugía y la higiene. Esto refuerza un enfoque centrado en el paciente y promueve su participación en decisiones sobre su salud.
Más allá de la acreditación, Muñoz indicó que trabajar con estándares internacionales es fundamental para fomentar una cultura de seguridad en la atención. La transición de un enfoque reactivo a uno proactivo en la gestión de riesgos ha permitido establecer un marco que beneficia tanto a profesionales como a pacientes, reduciendo la variabilidad y mejorando la coordinación entre equipos.
El informe de evaluación JCI resalta el alto grado de cumplimiento de los estándares y la madurez del sistema de gestión de calidad. Los evaluadores, tras analizar múltiples áreas relacionadas con la atención y la seguridad del paciente, elogiaron el compromiso institucional con la mejora continua y las buenas prácticas implementadas.
La obtención de este reconocimiento es solo el principio de un viaje hacia la excelencia. Del Olmo concluyó que cada día se continuará trabajando con la misma dedicación y compromiso para mantener los estándares exigidos por la JCI, asegurando que la atención médica en el Hospital Universitario General de Villalba se mantenga entre las más seguras y efectivas del mundo.
