Eliminación del mínimo deducible por ascendiente impactará las declaraciones de Renta

Eliminación del mínimo deducible por ascendiente impactará las declaraciones de Renta

La evolución económica y social en España ha traído a la luz la necesidad de revisar ciertos aspectos del sistema fiscal, especialmente aquellos que afectan a las familias con personas mayores a su cargo. En este sentido, los asesores fiscales están advirtiendo sobre la obsolescencia de la deducción conocida como «mínimo por ascendientes», una herramienta que hasta el momento ha servido para aliviar la carga tributaria para aquellos que conviven con mayores. Sin embargo, esta deducción no ha sido actualizada desde su establecimiento en 2007, lo que limita seriamente su utilidad.

El «mínimo por ascendientes» permite a los contribuyentes que residen con padres, abuelos o bisabuelos de 65 años o más aplicar una reducción en su base imponible, siempre que estos no superen los 8.000 euros anuales de ingresos. No obstante, esta cifra quedó congelada hace casi dos décadas, a pesar de los importantes incrementos en las pensiones que han tenido lugar desde entonces. Actualmente, todas las pensiones contributivas mínimas ya superan los 8.000 euros anuales, y las pensiones no contributivas se están acercando a ese límite. Esto significa que un número creciente de familias ya no puede beneficiarse de esta deducción.

Impacto en el número de beneficiarios

Los datos de la Agencia Tributaria muestran un declive alarmante en el uso de esta deducción. En 2023, solo 112.803 declaraciones aplicaron el mínimo por ascendientes, en comparación con más de 300.000 contribuyentes que lo hicieron en 2008. Esta caída de más de dos tercios es un claro indicador de que una medida diseñada para aliviar la carga fiscal de quienes cuidan de personas mayores ha quedado prácticamente obsoleta.

Frente a esta situación, los expertos en fiscalidad proponen varias soluciones para actualizar el beneficio. Una de las sugerencias es ajustar anualmente el umbral de ingresos en función de la inflación, similar a lo que se hace con las pensiones. Otra opción sería establecer un nuevo límite equivalente al 80% del salario mínimo interprofesional, lo que para el año 2026 significaría un umbral de aproximadamente 13.675,20 euros.

En cuanto a las deducciones aplicables, actualmente los contribuyentes pueden deducir 1.150 euros por cada ascendiente conviviente de 65 años o más. Esta cantidad se incrementa a 1.400 euros adicionales por cada ascendiente mayor de 75 años, pudiendo alcanzar un total de 2.550 euros. Sin embargo, estos importes también llevan sin actualizarse desde 2007, lo que ha hecho que su valor real se haya visto notablemente reducido con el paso del tiempo.