Digi da el salto a la bolsa y desafía a grandes del sector telecomunicaciones como Telefónica y Vodafone en rentabilidad.

Digi da el salto a la bolsa y desafía a grandes del sector telecomunicaciones como Telefónica y Vodafone en rentabilidad.

Digi, la operadora de telecomunicaciones, está a punto de debutar en la bolsa española, enfrentándose así a uno de los mayores desafíos en su trayectoria. Con la promesa de alcanzar un margen de EBITDA ajustado del 30% en el mediano plazo, la compañía busca posicionarse competitivamente frente a gigantes del sector como Telefónica, Masorange y Vodafone.

El contexto de su salida a bolsa ha estado marcado por un reciente aplazamiento debido a la inestabilidad internacional. Sin embargo, la empresa ha decidido aprovechar la primera oportunidad de mercado disponible, fijando su valoración en 1.662 millones de euros, un número inferior a los 2.500 millones que se manejaron inicialmente.

Aparte de la cuestión de la valoración, el verdadero reto es convencer a los inversores sobre la viabilidad de su estrategia de inversión masiva para expandir y desarrollar su propia infraestructura. A cierre de 2025, Digi reportó un margen de EBITDA ajustado del 18,9%, notablemente por debajo del rango del 35% al 38% que manejan sus competidores más cercanos. A pesar de esta situación, han establecido el objetivo de superar el 30%, un aumento considerable que podría acercar su rentabilidad a la de otras telecomunicadoras.

Desafíos del Capital Flotante

Un aspecto preocupante es que, tras la operación, el capital flotante de Digi se situará entre el 17,3% y el 19,9%, claramente por debajo del mínimo del 25% requerido para cotizar en el mercado español. Esto ha llevado a la empresa a solicitar una dispensa a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), lo que refleja su estrategia de obtener financiación sin sacrificar el control accionarial, en manos del empresario Zoltan Teszari.

La estrategia de mantener un porcentaje elevado en manos del accionista controlador apunta a minimizar la dilución y preservar el modelo de gobernanza que ha guiado a la compañía durante su expansión en el país.

Crecimiento Financiero y Endeudamiento

El folleto presentado revela que Digi terminó marzo con una deuda financiera neta de 646,4 millones de euros, un aumento sustancial respecto a los 581,5 millones del cierre de 2025. Este incremento se convierte en un factor determinante para su próxima fase en el mercado de valores.

Gran parte de esta deuda, 450,6 millones de euros, proviene de préstamos bancarios, estructurados a través de diversas financiaciones para la expansión de su red en España. Las entidades principales que respaldan esta financiación incluyen Santander, BBVA e ING, entre otras. Además, un 98,8% de esta deuda está referenciada a tipos variables, lo que la hace sensible a las decisiones del Banco Central Europeo.

A su vez, Digi ha estado utilizando caja para soportar su crecimiento, lo que se refleja en un flujo de caja libre negativo. Solo en 2025, destinaron cerca de 470 millones de euros a inversiones, con planes de otros 400 millones para 2026, enfocándose principalmente en el despliegue de infraestructura propia, un paso crucial para reducir su dependencia de terceros.

En resumen, la salida a bolsa de Digi no solo implica un cambio en su estructura de capital, sino que representa una oportunidad para capturar inversiones que permitan financiar su ambicioso plan de negocio y sostener su crecimiento en un mercado tan competitivo.