Los equipos de Renfe, junto con el personal del Ministerio de Transportes, están ultimando los detalles para una compra muy esperada: la adquisición de nuevos trenes que reforzarán la flota de alta velocidad de la operadora pública. Este pedido, que se espera que sea millonario, aún no tiene un presupuesto definido, pero se valorarán aspectos como el precio, las características técnicas y, crucialmente, los plazos de entrega.
Una flota en expansión
Se prevé que la primera remesa incluya 30 trenes, aunque Renfe podría optar por aumentar este número bajo las mismas condiciones contractuales. Según fuentes cercanas, el lanzamiento de la licitación está programado para finales de enero.
La urgencia de contar con este material rodante ha sido subrayada tanto por el ministro de Transportes, Óscar Puente, como por el presidente de Renfe, Álvaro Fernández Heredia. El tiempo de entrega será un criterio clave en la selección de proveedores. Para cumplir con los planes de modernización, las nuevas unidades deben ser capaces de alcanzar velocidades de hasta 350 kilómetros por hora. Esta mejora va de la mano con la remodelación de la línea Madrid-Barcelona, un esfuerzo que busca reducir incidencias y mejorar la eficiencia del servicio.
Innovación tecnológica en el horizonte
El foco de esta licitación será en trenes de eje fijo, en contraste con el último pedido de 2016, que incluía tecnología de ancho variable. Este nuevo contrato también contemplará un mantenimiento a largo plazo, probablemente por 15 años, a través de una joint venture entre Renfe y el fabricante elegido.
La decisión sobre si trabajar con un solo proveedor o diversificar entre varios está aún en el aire. En los últimos meses, Puente y Fernández Heredia han estado en contacto directo con empresas como Siemens, Hitachi y la china CRRC, examinando sus capacidades en términos de tecnología, precios y plazos de entrega. También están evaluando opciones de firmas como CAF, Talgo y Alstom.
Competencia y desafíos
En una reciente entrevista, Fernández Heredia destacó el potencial de la industria ferroviaria china, que podría ofrecer precios significativamente más competitivos, lo cual plantea un desafío para los proveedores europeos. Sin embargo, también existen dudas en torno a la homologación de estos productos en Europa, lo que podría complicar su adjudicación.
Siemens tiene planeado participar en el concurso con su plataforma Velaro, mientras que Hitachi presentará su ETR 1000, Talgo propondrá una segunda generación del Avril, y Alstom presentará sus Avelia.
Renfe: Un futuro promisor
Renfe Viajeros espera regresar a la rentabilidad este año, tras un difícil período marcado por la pandemia y la intensa competencia en el sector de alta velocidad. El refuerzo de su flota es esencial no solo para optimizar el servicio público sino también para expandir su red hacia nuevas rutas, incluyendo la alta velocidad a París y la apertura de nuevos corredores.
Con la segunda fase de liberalización del transporte de pasajeros a la vista, la operadora está sujeta a una creciente demanda de trenes modernos y eficientes. En un futuro concurso menos apremiante, Renfe considerará nuevas adquisiciones que se alineen con las últimas tendencias en el sector, dando forma así al “tren del futuro”.
