La inflación en la zona euro ha dejado de ser un obstáculo en 2025. Según los últimos informes de Eurostat, el año cerró con un incremento de precios del 2%, lo que indica que la situación económica está bajo control, al menos por el momento. Este avance es significativo, dado que el año pasado ya se habían empezado a notar mejoras en este ámbito, aunque el panorama geopolítico sigue siendo complejo y puede influir en futuros cambios.
Un año de incertidumbres y sorpresas económicas
El 2025 empezó con el temor de una posible guerra comercial, tras el anuncio del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de intensificar las tensiones. Sin embargo, las preocupaciones no se materializaron gracias, en buena medida, a la inacción de la Unión Europea frente al aumento de aranceles. La falta de respuesta ante las tarifas impuestas por Washington, por ejemplo, ayudó a estabilizar los precios, evitando un incremento en los costos que podría haber impactado severamente en la inflación.
Para el Banco Central Europeo (BCE), el 2% de inflación es un estándar casi mágico. A lo largo del año, este porcentaje ha mostrado altibajos, pero se ha mantenido constante, cerrando 2025 con una media del 2,12%. Este avance es el resultado de un trabajo meticuloso de la presidencia de Christine Lagarde, que ha logrado mantener la inflación en niveles aceptables, a pesar de las presiones externas.
Expectativas sobre tipos de interés
Con una inflación en el 2%, todo indica que el BCE no alterará los tipos de interés en su próxima reunión del Consejo, programada para el 29 de enero. En junio, la entidad ya había establecido un tipo oficial del 2%, y mantener esta tasa parece ser el enfoque prudente, al menos hasta que se analicen los efectos económicos de la reciente captura de Nicolás Maduro en Venezuela.
La caída de precios en el sector energético, que disminuyó un 1,9% en diciembre, ha sido fundamental para controlar la inflación. Aunque su peso en la estadística general es limitado, su impacto en otras actividades económicas y en el índice de precios al consumo (IPC) es notable. Junto a esto, la inflación subyacente, que excluye productos con precios altamente volátiles como alimentos frescos y energía, se ha mantenido en un 2,4% durante tres meses consecutivos, indicativo de una tendencia general hacia la estabilización.
Un vistazo a las cifras por países
Los datos de inflación por países revelan tendencias interesantes. En Alemania, la inflación cayó al 2%, mientras que en Francia, se situó en un 0,7%. España, por su parte, experimentó una ligera disminución, con una inflación del 3%. Estas cifras sugieren un movimiento hacia la normalización que, aunque frágil, es alentador para el futuro económico de la zona euro.
En resumen, a medida que 2025 se desarrolla, la zona euro parece estar recuperando el control sobre la inflación, aunque los desafíos geopolíticos aún podrían interrumpir esta tendencia positiva. Las decisiones que tome el BCE serán cruciales para asegurar la estabilidad económica en los próximos meses.
