La reciente acción militar de Estados Unidos sobre Venezuela ha agitado los cimientos del mercado del petróleo, aunque, por el momento, de manera moderada. Este lunes, el barril de Brent registró una caída del 0,4%, ubicándose en torno a los 60,54 dólares. Esta fluctuación se produce tras la captura del presidente Nicolás Maduro, un suceso que ha provocado tensiones en la región.
Estrategias y futuros del mercado petrolero
A pesar de la incertidumbre, la alianza OPEP+, compuesta por países como Arabia Saudí y Rusia, decidió mantener su producción de crudo sin cambios al menos hasta abril, ignorando las inestabilidades en el país latinoamericano. En 2025, el petróleo experimentó una caída cercano al 20% en su precio, una reacción a las proyecciones económicas negativas que apuntan a un posible excedente en la oferta frente a la demanda. La referencia Brent y el crudo intermedio de Texas (WTI) cerraron el año con sus mayores pérdidas desde 2020.
Marko Papic, estratega jefe de BCA Research, expone que «es poco probable que el precio del petróleo descienda significativamente». La recuperación de la producción en Venezuela requerirá considerables inversiones y tiempo, lo que podría resultar en un aumento de precios a largo plazo.
Las vastas reservas de Venezuela y el impacto de la intervención estadounidense
Como miembro fundador de la OPEP, Venezuela posee las mayores reservas probadas de petróleo del mundo, con 303 mil millones de barriles, equivalentes al 17% de las reservas globales. Desde la nacionalización de su industria petrolera en 1976, las alianzas con compañías internacionales, como la china CNPC y la estadounidense Chevron, han sido fundamentales. Chevron, por ejemplo, exportó cerca de 140,000 barriles diarios en el último trimestre de 2025.
Luego de la detención de Maduro, Donald Trump anunció que las empresas petroleras estadounidenses están listas para invertir miles de millones en la restauración de infraestructuras y la producción de crudo en Venezuela. Sin embargo, el plan aún es incierto y cualquier revitalización del sector se prevé que tome años, en constante evaluación de las condiciones de seguridad y las instalaciones de producción.
Restricciones a la producción y su efecto en el mercado
Mientras tanto, PDVSA, la empresa estatal venezolana, ha empezado a disminuir su producción de crudo tras enfrentar limitaciones en su capacidad de almacenamiento debido a las sanciones de Estados Unidos. Esta situación ha obligado a la empresa a cerrar yacimientos petroleros y solicitar recortes a sus proyectos conjuntos.
La paralización de las exportaciones de petróleo se ha intensificado por el bloqueo estadounidense que impide la operación de buques cisterna. No obstante, el gobierno español tranquiliza al mercado, asegurando que su suministro de crudo es altamente diversificado y que no importa petróleo de Venezuela desde marzo de 2025.
Trump subrayó que las grandes empresas petroleras de EE. UU. están dispuestas a invertir y reparar la infraestructura dañada, prometiendo que estas acciones generarán ingresos para el país. Con la mirada puesta en el futuro, la incertidumbre continúa envolviendo el futuro del petróleo venezolano.
