Desigualdad Laboral: Las Mujeres Aún Enfrentan Interrupciones a Pesar de la Igualdad en Licencias Parental

Desigualdad Laboral: Las Mujeres Aún Enfrentan Interrupciones a Pesar de la Igualdad en Licencias Parental

La baja por paternidad se ha convertido en un látigo y un aliado en la búsqueda de la equidad de género en el ámbito laboral. Su propósito es claro: fomentar la implicación masculina en el cuidado de los hijos desde los primeros días, algo que ha sido primordial para aliviar la carga que suelen llevar las madres. Sin embargo, a pesar de su implementación, las estadísticas revelan que las mujeres que se convierten en madres enfrentan una penalización laboral significativa. En España, los ingresos de las mujeres disminuyen un 11% el año siguiente al parto y caen un 28% en la última década, una situación que contrasta con las tasas de la media europea.

Desafíos Laborales Post-Maternidad

María Sánchez, una autónoma de 35 años que trabaja en el sector comercial, es un claro ejemplo de esta situación. Tras disfrutar de 17 semanas de baja por maternidad, su pareja solo tomó seis. A pesar de la igualdad salarial con su esposo, su carrera se ha visto comprometida, forzándola a priorizar el hogar: “Tuvimos que decidir quién se quedaba en casa y elegí yo”. Esta decisión le ha costado clientes y ha tenido un impacto negativo en su desempeño profesional.

Desde 2021, España ha igualado el permiso de paternidad al de maternidad en 16 semanas. Este año, se ha ampliado aún más a 19 semanas para ambos progenitores. Sin embargo, un estudio de la Universidad Autónoma de Barcelona, dirigido por los profesores Pedro Manuel Bellón y Danislava Marinova, evidencia que a pesar de la ampliación, la situación de las mujeres en el mercado laboral ha cambiado poco. Aun con más tiempo de permiso, muchas mujeres siguen enfrentando interrupciones laborales prolongadas y no ven cambios significativos en sus empleos.

¿Realmente Igualitarios?

La investigación detalla que la ampliación beneficia principalmente a aquellos hogares donde ambos padres tienen salarios similares, indicando que los permisos de paternidad no siempre propician la igualdad deseada. “Los permisos no facilitan la equidad; son útiles en familias ya igualitarias, pero en el resto, las desigualdades se perpetúan”, explica Marinova. María Sánchez también comparte esta percepción. Ella argumenta que la desigualdad aumenta si ocurre una complicación en el parto, y por ello pide un mayor respaldo gubernamental y un aumento en las ayudas económicas.

El estudio encuestó a 1.800 madres y sus hallazgos muestran que, aunque las mujeres mejor remuneradas tienden a regresar al trabajo más rápidamente, un 53% de las madres que ganan menos que sus parejas no experimentan mejoras notables en sus condiciones laborales. En torno a dos de cada tres madres sienten que enfrentar la maternidad implica un mayor sacrificio profesional que para sus parejas.

Reformas Necesarias

Los investigadores concluyen que, aunque la ampliación de la baja por paternidad es un paso necesario, no es suficiente para reducir la penalización materna a corto plazo. Este efecto adverso es uno de los principales obstáculos para cerrar la brecha salarial de género, ya que la mitad de las diferencias salariales se deben a transiciones hacia trabajos a tiempo parcial, excedencias o desempleo.

La profesora Marinova subraya la necesidad de extender el permiso de maternidad, poniendo como referente a los países nórdicos donde las licencias están en torno a los 14 meses, lo que serviría para mitigar el impacto negativo de la maternidad en la carrera de las mujeres. “Las bajas igualitarias son valiosas, pero el tiempo extra del padre no sustituye al de la madre”, sostiene.

Entre las encuestadas, un 52% regresó a trabajar en los seis meses posteriores al parto, el 26% entre seis y doce meses, y el 20% tardó más de un año. De estos, un 40% lo hizo a tiempo completo, mientras que un 30% optó por un empleo a tiempo parcial, y otra proporción similar quedó fuera del mercado laboral.

Hacia un Futuro Más Igualitario

Investigaciones del Instituto de Estudios Fiscales (IEF) revelan que el aumento del permiso de paternidad ha dado lugar a un uso considerable en España, con un 92% de padres solicitándolo, aunque todavía en su mayoría lo hacen al mismo tiempo que sus parejas. Esto dificulta que las madres puedan reincorporarse al trabajo.

La investigadora Adela Recio plantea que es fundamental rediseñar las bajas parentales para promover su uso en turnos, lo que no solo permitiría un manejo más efectivo del tiempo de cuidado, sino que también favorecería la familiaridad de los padres con la crianza. De esta manera, las madres tendrían la oportunidad de reincorporarse al trabajo con mayor prontitud y continuar su desarrollo profesional.

Con estos enfoques se aspira a romper las cadenas de desigualdad y crear un entorno laboral más equitativo, donde la maternidad no sea sinónimo de penalización. Para lograrlo, es esencial que se implementen reformas que vayan más allá de las medidas actuales.