Desafíos a la Electrificación: Un Llamado de Atención para la Economía

Desafíos a la Electrificación: Un Llamado de Atención para la Economía

La electrificación, clave para el progreso económico

La electrificación de vehículos, viviendas e industrias es esencial para el crecimiento económico de nuestro país, pero la reciente regulación de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) para el periodo 2026-2031 está generando preocupaciones. Esta normativa impacta gravemente en los derechos de los consumidores, tanto residenciales como empresariales, quienes deben asumir los costos del suministro eléctrico y los riesgos derivados de la falta de inversiones.

La controversia interna en la CNMC

El nuevo enfoque ha evidenciado una clara división en la CNMC, bajo la presidencia de Cani Fernández Vicién, que ha sido cuestionado por el Consejo de Estado. Este organismo consultivo señala que las observaciones hechas no han sido suficientemente incorporadas, según lo manifestado por el vicepresidente de la CNMC, Ángel García Castillejo, junto a los consejeros Josep Maria Salas Prat y María Jesús Martín Martínez. La falta de comunicación con el sector genera incertidumbre y alarma, evidenciando la necesidad de un diálogo más fluido.

Votos disidentes que revelan preocupaciones

Los votos particulares de los consejeros disidentes aportan argumentos significativos. Ángel García Castillejo advierte que la metodología aprobada afectará, de manera crucial, al desarrollo económico e industrial del país. Indica que el servicio de distribución de electricidad, al ser un monopolio natural, no se rige por el libre mercado; lo que implica la necesidad de una intervención regulatoria sólida para garantizar una retribución justa.

Por su parte, Josep Maria Salas subraya que el derecho de los consumidores a acceder a este servicio esencial está en riesgo en la actualidad. Él advierte que los consumidores enfrentan un peligro económico significativo si hay un desajuste entre el crecimiento de las inversiones y la demanda prevista. Salas concluye que la nueva regulación nos aleja de la misión del regulador de fomentar un desarrollo eficiente del sector energético, crucial para abordar los desafíos como mejorar la calidad del suministro y reducir las emisiones de CO2.

María Jesús Martín añade que para lograr una electrificación eficaz es vital que el incremento de inversiones esté alineado con el crecimiento de la demanda. De lo contrario, los consumidores actuales y futuros podrían enfrentar penalizaciones por un incremento de costos relacionado con una expansión desproporcionada y no necesaria de las redes eléctricas.

Es sorprendente que la mayor amenaza a la electrificación tan necesaria provenga del mismo regulador. Las políticas industriales actuales requieren un enfoque más crítico y alineado con los intereses de todos los involucrados.