Greg Gianforte firma la ley que prohíbe el uso de TikTok en el Estado de Montana (EE UU), el diecisiete de mayo de dos mil veintitres.Garrett Turner (AP)

Montana ha escalado este miércoles la batalla de Estados Unidos contra TikTok. El gobernante del estado, el republicano Greg Gianforte, ha firmado esta mañana la primera ley que prohíbe el uso de la popular red social en un territorio estadounidense. El Congreso local, controlado por el partido conservador, aprobó una regla que castiga las descargas de la aplicación de vídeos, considerada por Washington un peligro de seguridad que puede poner información privada de millones de sus ciudadanos a cargo del Gobierno chino. La regla va a entrar en vigor el 1 de enero de dos mil veinticuatro y sancionará desde ese momento hasta con diez dólares estadounidenses diarios a las tecnológicas que ofrezcan en sus tiendas de aplicaciones la plataforma propiedad de ByteDance. La compañía asiática ha prometido asistir a los tribunales para procurar derruir la regla y proteger a los usuarios.

Montana, que tiene una población de uno con uno millones de habitantes, ha dado un esencial paso en la lucha por sostener a raya a TikTok. La resolución pretende enseñar el camino a la mitad de los estados de EE UU, quienes tienen en marcha ideas afines que limitan o regulan la red social, con ciento cincuenta millones de usuarios en el país. “Montana ha tomado hoy una acción decisiva que protege la información privada y sensible que es cosechada por el Partido Comunista de China”, ha señalado Gianforte a través de un comunicado. El gobernante asimismo ha redoblado el castigo a otras herramientas digitales vinculadas a Pekín y Moscú. Desde el 1 de junio, el uso de WeChat y Telegram, una plataforma de correo rusa, van a estar prohibidas para los empleados de la Administración local.

El Gobierno de Montana comenzó el proceso en el mes de marzo. El Senado local aprobó entonces la iniciativa con treinta votos a favor y veinte en contra. A este prosiguió la cámara baja, donde la propuesta no encontró obstáculos frente a la preocupación de que el algoritmo de la adictiva plataforma pueda sembrar desinformación o publicidad a favor del país asiático. Austin Knudsen, el fiscal general del estado, urgió a los legisladores en el mes de abril a apresurarse con la legislación. “Montana tiene la oportunidad de liderar. No me inclino por prohibir los negocios privados, pero esta es una situación extraordinaria. Este es un negocio controlado por quien supone una amenaza existencial a los Estados Unidos”, aseveró el letrado sobre la regla, que no sancionará de forma directa a los usuarios.

A lo largo de las audiencias que acompañaron al proceso legislativo, los críticos de la nueva ley advirtieron que cualquier persona con una VPN, una red privada virtual, va a poder saltarse la normativa encriptando el tráfico para descargar TikTok, creada por Zhang Yiming. Expertos de la organización TechNet aseveraron que es bastante difícil establecer un cerco entre los estados para Apple y Google, quienes administran las tiendas de aplicaciones con más descargas. NetChoice, un conjunto de presión que tiene entre sus clientes del servicio a gigantes tecnológicos, ha considerado que la medida es una “clara violación a la Constitución”, ya que limita la libertad de expresión.

Organizaciones de defensa de los derechos humanos, como ACLU, calificaron la propuesta republicana como un “ejercicio de censura” y una “violación” a la libertad de expresión, puesto que la iniciativa deja fuera a otras aplicaciones que asimismo recogen información de usuarios, como Twitter, Snap, Facebook e Instagram. “Han pisoteado la libertad de expresión de miles de habitantes de Montana, quienes utilizan la aplicación para expresarse a sí mismos y administrar a través de ella sus pequeños negocios, y todo por un sentimiento anti chino” ha señalado el directivo político de la organización, Keegan Medrano.

Una portavoz de ByteDance ha anunciado que trabajan para “defender los derechos de sus usuarios”. “Queremos garantizarle a los habitantes de Montana que podrán seguir empleando TikTok para expresarse, ganarse la vida o hacer comunidad”, ha dicho Brooke Oberwetter a la agencia AP. La red social había gastado múltiples millones de dólares estadounidenses para intentar descarrilar la regla. Invirtió en anuncios en exteriores, publicidad en los jornales locales y en una web. También habían llevado a influencers y pequeños mercaderes al Congreso local para explicarles de qué manera podrían verse perjudicados por el veto a la plataforma.

La animadversión a TikTok no es nueva. Donald Trump ya la había limitado en dos mil veinte a través de una orden ejecutiva que encaró múltiples polémicas judiciales. El republicano deseaba forzar a que la plataforma pasase a manos estadounidenses para proseguir operando en este territorio. Cuando Joe Biden llegó a la Casa Blanca, su Administración pausó la medida trumpista. Meses después, no obstante, el Ejecutivo prohibió a sus empleados el uso de la red en los dispositivos oficiales. Esta llegó frente al incremento en las tensiones entre Pekín y Washington y una vez que se diese a conocer que TikTok espió a cronistas extranjeros que la estudiaban en China. En febrero y marzo, legisladores demócratas y republicanos han presentado en el Congreso ideas que pretenden prohibir TikTok a nivel federal. Biden ha dado el visto bueno a una de esas reglas, que aún no ha avanzado lo bastante en las comisiones para transformarse en ley.