Las redes sociales han adquirido un papel fundamental en la forma en que los menores de edad realizan compras en la actualidad. Según un informe presentado por IAB Spain, el 50% de los jóvenes entre 12 y 17 años reconoce haber sido influenciado por plataformas como Instagram y TikTok para realizar compras online. Este fenómeno evidencia el poder de las redes sociales como canales de marketing y publicidad dirigidos a un segmento específico de la población.

El estudio realizado a 1.200 usuarios y profesionales de diversas edades revela que los menores dedican en promedio una hora y diez minutos diarios a plataformas como WhatsApp, TikTok, Youtube e Instagram para buscar información sobre productos y servicios. Esta tendencia al alza en el uso de las redes sociales con fines comerciales muestra un cambio en los hábitos de consumo de las nuevas generaciones.

Por otro lado, el informe destaca que, a pesar de que el seguimiento de marcas en redes sociales ha aumentado, solo el 14% del público general reconoce haber realizado compras a través de plataformas como Facebook, Instagram y WhatsApp. Esto sugiere que, si bien las redes sociales influyen en las decisiones de compra, todavía existe cierta reticencia a utilizarlas como canales directos de adquisición de productos.

Impacto en la salud mental

El uso excesivo de las redes sociales también plantea preocupaciones en términos de salud mental, según indica el jefe del servicio de psiquiatría del Hospital Gregorio Marañón de Madrid. El informe del Observatorio Nacional de Tecnología y Sociedad de la Información señala que el uso compulsivo de servicios digitales puede llevar a síntomas de adicción, dificultades para desconectarse, síndrome de abstinencia y modificaciones en el estado de ánimo.

Además, el aumento en la frecuencia e intensidad del uso de las redes sociales puede incrementar el riesgo de comportamientos nocivos, como el acoso y la desinformación, y reducir la empatía hacia los demás. A pesar de estos riesgos, las plataformas sociales también pueden tener efectos positivos al facilitar la comunicación, fomentar la expresión creativa y promover la conexión interpersonal.

En resumen, el impacto de las redes sociales en las compras y en la salud mental de los menores de edad es un tema relevante que requiere de un análisis cuidadoso y de medidas que fomenten un uso responsable y equilibrado de estas herramientas digitales en la vida cotidiana.