The Phone House ha planteado un expediente de regulación de empleo (ERE) para trescientos cuatro trabajadores, el quince% de su plantilla en España, que asciende a dos mil empleados. La cadena comercial ha justificado la medida por “causas económicas, productivas y organizativas” debido a la caída de ventas de móviles.

El conjunto de tiendas, experto en la comercialización de productos y servicios de telefonía móvil, apunta que desde el principio de la guerra de Ucrania y de “manera sostenida” hasta el instante actual el enorme consumo ha sufrido “una fuerte presión inflacionista que ha afectado de manera directa a los resultados de las empresas del sector retail en el que Phone House desarrolla su actividad”, conforme recoge en un comunicado publicado este martes.

El ERE va a ser negociado ahora con los sindicatos en un plazo que vence el jueves, día veinte. La empresa ofrece a los perjudicados veintidos días de indemnización por año trabajado hasta un máximo de catorce mensualidades o veintitres días con un máximo de trece mensualidades.

UGT ya se ha pronunciado contra la propuesta que considera “irrisoria” y defiende que se reduzcan los despidos a un máximo de cien trabajadores, con una indemnización mínima de veinticinco días por año trabajado con un máximo de veinticuatro mensualidades, aunque la meta es prosperar esa base. UGT considera “inaceptable” que la compañía haya apostado por esta medida radical sin ensayar ya antes otras soluciones, especialmente cuando su sociedad matriz, Global Dominon Access, registraró un beneficio neto de treinta y cinco con nueve millones de euros.

The Phone House Spain ya efectuó un despido colectivo en el mes de noviembre de dos mil veinte, a través de un pacto con los sindicatos que se saldó con el despido de cuatrocientos treinta y cinco contratos de trabajo con una indemnización de treinta días por año de servicio, con un encuentre de diecisiete mensualidades y un monto máximo de cuarenta y ocho euros.

En principio, los despidos afectan a sesenta y siete de los ciento cuarenta y ocho centros que tiene la cadena en España, incluyendo la central de Las Rozas (Madrid) y el centro de almacén y servicios de Madrid.

La compañía ha señalado que debe adoptar esta resolución tras haber incorporado medidas de reducción de costos y de reorganización de equipos internos, y ha señalado que encara este proceso de diálogo con los sindicatos con una “disposición negociadora” para “salvaguardar los intereses” del equipo humano de la compañía. “Tras la resolución del proceso, la compañía abordará el futuro con una estructura organizativa más eficiente y capaz de abordar nuevas estrategias de ventas y continuará creando alianzas para diversificar el porfolio de productos y servicios, fortaleciendo así la propuesta comercial de Phone House”, ha señalado en el comunicado.

The Phone House empezó a operar en España en mil novecientos noventa y siete, y en dos mil diecisiete fue adquirida por Dominion, la compañía vasca controlada por CIE Automotive, al conjunto británico Dixons Carphone, por cincuenta y cinco millones de euros.