Durante su visita de tres días a España, el presidente de Argentina, Javier Milei, ha mantenido una reunión especial con representantes de importantes empresas españolas, liderada por el presidente de la CEOE, Antonio Garamendi. En este encuentro, que se llevó a cabo el sábado a partir de las 9:30, Milei presentó su programa económico para hacer frente a la hiperinflación en Argentina y crear oportunidades de inversión para el sector privado, según fuentes cercanas a la reunión. Acompañando a Milei estuvieron el nuevo embajador de Argentina en Madrid, Roberto Bosch, y su influyente hermana, la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei.

Durante su participación en un evento con líderes de extrema derecha en Madrid, Milei hizo un llamado a los líderes de las empresas españolas presentes en Argentina. Sin embargo, la respuesta no fue uniforme. En la reunión, que se llevó a cabo en la residencia del embajador argentino en Madrid, estuvieron presentes destacados líderes como el presidente de Iberia, Marco Sansavini; los directores ejecutivos de Banco Santander, Abertis y Econener, entre otros. También se enviaron invitaciones a otras importantes empresas españolas con filiales en Argentina como Gestamp, Técnicas Reunidas, Codere, Meliá y Prosegur, según fuentes cercanas a la reunión.

Antonio Garamendi, presidente de la CEOE, llegando a la reunión con Javier Milei, presidente de Argentina,FERNANDO VILLAR (EFE)

Durante el extenso discurso del presidente Milei, que duró más de una hora, se abordaron sus propuestas económicas, incluida la conocida como «la motosierra», elogiada recientemente por el FMI. Milei detalló las importantes medidas que planea implementar para reformar la economía argentina y lograr un entorno favorable para atraer inversores extranjeros. Una de las barreras actuales es la alta inflación en Argentina, que se sitúa en un 289,4% interanual, una de las más altas a nivel mundial.

Tras la intervención de Milei, los representantes de las empresas españolas expresaron su interés. Garamendi fue uno de los que más comentó, mientras que los directivos de las compañías detallaron sus inversiones en Argentina. Según personas familiarizadas con la reunión, no se presentaron nuevos planes más allá de mantener su presencia en el país sudamericano.

Javier Milei, presidente de Argentina, rodeado por el embajador argentino, Roberto Bosch, y su hermana, Karina Milei.
Javier Milei, presidente de Argentina, rodeado por el embajador argentino, Roberto Bosch, y su hermana, Karina Milei. La Libertad Avanza

Al finalizar la reunión, Milei calificó el encuentro como «fabuloso» ante la prensa que lo esperaba afuera de la Embajada. Además, señaló que en su próxima visita a España, prevista para junio, no tiene planeado reunirse con el Gobierno español ni con el rey Felipe VI. Esta actitud contrasta con lo habitual en mandatarios latinoamericanos. Durante su primer viaje desde que asumió el cargo en diciembre, Milei no solicitó audiencias con las autoridades españolas, a diferencia de un encontronazo diplomático previo entre ambos gobiernos. En este contexto, algunos simpatizantes lo apoyaron a su salida, mientras que otros manifestantes expresaron su descontento en las inmediaciones.

Un desafío común para las empresas españolas en Argentina es la dificultad para acceder al mercado de cambios y enviar dividendos a sus sedes centrales. Milei confirmó recientemente que están trabajando en resolver esta cuestión para abrir el mercado lo antes posible. Por ejemplo, el Banco Central argentino autorizó a entidades como el Santander a distribuir dividendos por millones de euros, facilitando operaciones financieras.

Además de las implicaciones en el sector financiero, la nueva política de desregulación estatal en Argentina podría afectar a empresas españolas en otros sectores. La derogación de normativas y la espera de nuevas leyes podrían influir en empresas como Telefónica e Iberia, entre otras, en un escenario de mayor apertura y competitividad en determinados sectores.

Milei participará en un acto organizado por Vox, donde se espera la presencia de figuras como Marine Le Pen, Viktor Orbán y Giorgia Meloni. La cita busca fortalecer a los partidos de tendencias conservadoras en la precampaña de las elecciones europeas próximas.