La reunión de este lunes entre el Ministerio de Trabajo, la patronal y los sindicatos para aumentar el salario mínimo interprofesional (SMI) concluyó nuevamente sin acuerdo. El secretario de Estado de Trabajo y Economía Social, Joaquín Pérez Rey, advirtió antes de la reunión que, si la CEOE no se unía al incremento del 4% propuesto por el Gobierno, la subida final acordada solo con los sindicatos sería mayor. En caso de aceptar la propuesta a medias, el SMI para 2024 alcanzaría los 1.123 euros al mes en 14 pagas. Sin embargo, aún se requieren algunos días para tomar una decisión definitiva.

El número dos de Yolanda Díaz fue claro al decir que si no se alcanzaba un acuerdo en torno al 4%, el Gobierno buscaría un acuerdo bipartito con los sindicatos para una subida más ambiciosa, desvinculándose de la cifra propuesta inicialmente. Esta advertencia de Trabajo hacia la CEOE evidencia la firmeza del Gobierno en torno al incremento del salario mínimo.

El Ejecutivo reiteró su propuesta del 4% en la reunión de este lunes y comunicó la negativa de Hacienda a indexar los contratos públicos, una demanda de la patronal y UGT, así como la falta de bonificación en la subida del SMI en el campo, como demandan los empresarios. Las patronales consultarán internamente entre el lunes y el miércoles, y se prevé que se reúnan nuevamente el jueves o viernes para finalizar las negociaciones.

Los representantes sindicales expresaron su disposición a aceptar un aumento del 4% al 5% si la patronal estuviera de acuerdo, aunque también manifestaron su intención de negociar con Trabajo un incremento en torno al 5% si la situación lo requería. La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, destacó en su cuenta de X que el aumento del SMI es fundamental para reducir la desigualdad y aseguró que esta legislatura se enfocará en los salarios y la reducción de la jornada laboral.

Más allá del aumento salarial

Los sindicatos también solicitaron al Gobierno una mesa de diálogo para clarificar la redacción del decreto que establece el aumento del SMI, ya que consideran que es confuso y discriminatorio. Por su parte, UGT pidió el apoyo de la patronal para intentar conseguir la indexación de los contratos públicos con las subidas del SMI, a través de la modificación de la normativa de desindexación aprobada en 2015.

Actualmente, el SMI se sitúa en 1.080 euros brutos mensuales en 14 pagas y beneficia a alrededor de tres millones de trabajadores. La discusión gira en torno a un aumento del 4% propuesto por Trabajo y la aspiración de los sindicatos de llegar al 5%. Sin embargo, UGT planteó la posibilidad de superar el 5% si la patronal no se sumaba al acuerdo. La incertidumbre persiste sobre la posición de la CEOE, que inicialmente mostró disposición a aumentar el salario un 3%. En cualquier caso, el incremento decidido por el Ejecutivo, posterior a las conversaciones con los agentes sociales, se aplicará retroactivamente desde el 1 de enero y se sumará al aumento del 47% experimentado en los últimos cinco años.

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