Oferta de empleo en una pizzeria de Prospect Heights (Illinois), este martes.Nam Y. Huh (AP)

Las cifras de empleo en EE UU han superado las previsiones de los analistas en cada uno de ellos de los últimos once informes, mas el de marzo semeja señalar una cierta moderación. La economía estadounidense creó doscientos treinta y seis mil puestos y el paro se sostuvo en el tres,5%, apenas una décima menos que en el mes de febrero, que cerró en el tres,6%. En contraste al mes de enero, cuando la generación de empleo se disparó por sorpresa, los analistas aguardaban el mes pasado la creación de doscientos cuarenta trabajos. Esa leve diferencia puede dar un cierto respiro a la Reserva Federal de cara a su próxima asamblea, el tres de mayo, en el endurecimiento de la política monetaria. El empleo prosiguió incrementando en los campos de ocio y hostelería, la Administración pública, los servicios y la sanidad. El dólar se valorizó este viernes frente al euro una vez que la Oficina de Estadísticas Laborales publicara su informe mensual.

El dato, conforme los analistas, es algo peor de lo que aguardaba el banco central en un mes lastrado por el mayor sobresalto del sistema bancario desde la crisis de dos mil ocho, un evento que, por lo menos a lo largo de un breve periodo, desvió la preocupación de la Fed de la inflación a la estabilidad financiera. Pese a la tímida ralentización de marzo, la creación de empleo desde dos mil veintidos multiplica por dos la ratio de los más o menos cien puestos al mes precisos para sostener el ritmo de desarrollo de la población activa en el país.

A pesar de los despidos masivos en los campos tecnológico y financiero, el mercado de trabajo se sostiene fuerte, en verdad los datos de febrero se examinaron en alza y mostraron la creación de trescientos veintiseis mil puestos, en vez de los trescientos once mil comunicados previamente. Los empresarios estadounidenses crearon unos cuatro con tres millones de puestos en los doce meses precedentes a febrero, conforme la Oficina de Estadísticas Laborales, lo que situó la cota de desempleo en el nivel más bajo de los últimos cincuenta y tres años. Julio de dos mil veintidos y el pasado enero sobresalieron en ese periodo.

El pujante mercado de trabajo ha complicado la labor de la Fed de reducir la inflación. La combinación de una fuerte contratación y unos sueldos más altos ha ejercido presión sobre los costes, aun cuando otros campos de la economía muestran ya signos de ralentización. Pero el mercado de trabajo semeja encontrarse en un punto de cambio. Un informe del Departamento de Trabajo publicado este martes señalaba que los empresarios estaban comenzando a disminuir el ritmo de contratación. A la vez, la tasa de abandono del empleo aumentó, un indicador de que los estadounidenses se sienten seguros en el momento de dejar un trabajo y buscar otro, el fenómeno que se conoce como la Gran Renuncia.

En exactamente la misma línea que el informe de Trabajo abundan los datos relativos a las peticiones del subsidio de desempleo, que se computan semana a semana. Las presentadas la la semana pasada señalan que el mercado de trabajo prosigue siendo fuerte, si bien las revisiones de los datos señalan ciertos signos emergentes de alivio.

Las señales contradictorias acrecientan la volatilidad en las bolsas. Tras un pasmante repunte en el primer trimestre, los valores tecnológicos, sensibles a las clases de interés, amontonaban este jueves 3 días de pérdidas, mientras que los inversores temen poco a poco más que la Fed se vea obligada a subir las clases, aun si bien eso conduzca a una recesión.

La relevancia de los datos de empleo en el discute sobre si se ha superado o no el peligro de recesión es incuestionable. La festividad de Viernes Santo ha cerrado hoy las bolsas en EE UU, por lo que la reacción a la publicación de los datos no se generará hasta el primer día de la semana. Solo el dólar ha reaccionado, y lo ha hecho de manera fuerte.

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