Una foto de archivo de la guerra en Ucrania.
Iryna Rybakova (AP)

Los ministros de Economía del G7, reunidos en Stresa (norte de Italia), han comunicado avances en el uso de los beneficios de los activos rusos congelados para brindar apoyo a Ucrania. Se han comprometido a aumentar las sanciones contra Rusia, según el comunicado final emitido tras la cumbre.

En dicha declaración se menciona que se están evaluando cuatro posibles vías para transferir los beneficios extraordinarios generados por los activos soberanos rusos congelados en beneficio de Ucrania, respetando el derecho internacional y los sistemas jurídicos respectivos. El objetivo es presentar opciones de apoyo financiero adicional a Ucrania antes de la cumbre de Apulia en junio.

Los ministros de Economía de Francia, Reino Unido, Alemania, Canadá, Italia, Estados Unidos y Japón también han adelantado que los activos soberanos de Rusia permanecerán congelados hasta que se repare el daño causado a Ucrania, aunque no se llegó a un acuerdo sobre el marco jurídico o la cantidad a destinar, postergando cualquier decisión para la reunión de jefes de Estado y de Gobierno del G7.

Hasta el momento, se han congelado aproximadamente 300.000 millones de dólares en activos rusos, la mayoría de ellos en Europa, tras la invasión de Ucrania por parte de Rusia en febrero de 2022.

Estados Unidos ha propuesto utilizar los beneficios de los activos rusos congelados a través de un préstamo, pero aún quedan aspectos técnicos y legales por abordar para llegar a un acuerdo final, según el ministro de Economía de Italia, Giancarlo Giorgetti.

Además, el G7 reiteró su compromiso de aplicar más sanciones financieras y económicas contra Rusia para reducir sus fuentes de ingresos que respaldan la guerra en Ucrania, incluyendo medidas dirigidas a los ingresos energéticos y a las capacidades extractivas de Rusia.

En el documento también se condena la cooperación militar entre Corea del Norte y Rusia, se insta a Irán a cesar su apoyo a la guerra contra Ucrania y se manifiesta preocupación por las transferencias de materiales y tecnología de doble uso hacia Rusia desde empresas de todo el mundo, incluidas las de China, para fines militares.