Maurici Lucena, presidente de Aena.Pablo Monge

Aena propondrá un aumento del cuatro con uno% de las tarifas aeroportuarias para dos mil veinticuatro a pesar de que en el documento en vigor aprobado por Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) y apoyado por el Gobierno figura una congelación tarifaria, conforme la propuesta aprobada este martes por el consejo de administración del gestor aeroportuario. La subida, que ha de ser analizada ahora por la CNMC y tener el visto bueno del Consejo de Ministros, entraría en vigor el 1 de de marzo de dos mil veinticuatro, y va a suponer un aumento aún mayor de los billetes aéreos, ya que las compañías aéreas, que pagan estas tarifas por los servicios que reciben de los aeropuertos, repercutirán los incrementos a los pasajeros.

Las aerolíneas se oponen a este incremento, a pesar de que en el último año han aplicado por su cuenta fuertes incrementos de costos a los billetes de aeroplano —muy sobre la inflación— aprovechándose de la restauración de la demanda del tráfico aéreo tras el parón de la pandemia del coronavirus. Por ejemplo, Ryanair ha aceptado que sus tarifas medias han subido un cuarenta y dos% en los últimos doce meses, al tiempo que Vueling las ha aumentado en un veintidos%, en un escenario de tarifas aeroportuarias congeladas. Curiosamente, tanto Aena como las compañías aéreas atribuyen las subidas de sus tarifas a la necesidad de compensar las levantas de los costos de la energía y el comburente.

El conocido como Documento de Regulación Aeroportuaria (DORA) dos mil veintidos-dos mil veintiseis fija que las tasas para las compañías aéreas queden congeladas hasta dos mil veintiseis. No obstante, una ley de dos mil catorce deja a Aena repercutir los costos expepcionales fuera de control que sobrevengan a lo largo de ese periodo, basándonos en un baremo conocido como Índice P. Agarrándose a esa ley, Aena remitió el pasado veintitres de mayo una propuesta a la CNMC con la solicitud de incremento del cuatro con uno% para dos mil veinticuatro argumentando que entre dos mil veintiuno y dos mil veintidos se le habían disparado la factura energética (+40,6%), los costos laborales propios (+3,5%), servicios de navegación aérea, de limpieza (+1,8%) y de seguridad, conforme notifican los diarios Cinco Días y Expansión, que han adelantado la nueva. Aena aduce asimismo que sus tasas son las más bajas de Europa, incidiendo en que bajaron un seis con treinta y cuatro% entre dos mil quince y dos mil diecinueve y un cuatro con sesenta y uno% entre dos mil diecinueve y dos mil veintitres.

Tradicionalmente, la CNMC acostumbra a rehusar o suavizar los incrementos de tarifas que le solicita Aena, mas en un caso así, ha dado el visto bueno en un primer análisis a una subida del tres,5% relacionada con el convocado Índice P de alteración de costos, por lo que la propuesta de la sociedad que encabeza Maurici Lucena puede salir adelante.

Concurso de ‘duty free’

Por otra parte, y tal como estaba previsto, el consejo de Aena, sociedad participada en un cincuenta y uno% por el Estado, ha adjudicado a la multinacional suiza Dufry la administración de las tiendas libres de impuestos (duty free) del Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas y de los aeropuertos de Cataluña (Josep Tarradellas Barcelona-El Prat, Girona-Costa Brava y Reus). Estos 4 aeropuertos representan el cuarenta y cuatro% del total de las rentas mínimas garantizadas de licitación del concurso de tiendas libres de impuestos, y con su concesión concluye el proceso de renovación de los duty free por un periodo de doce años (con opción de tres prórrogas anuales) para los aeropuertos de la red de Aena en España, cuyos contratos actuales están actuales hasta el treinta y uno de octubre de dos mil veintitres. En total, las ofertas presentadas para todos y cada uno de los aeropuertos mejoran las rentas de dos mil veintitres un dieciseis con tres%, lo que para Aena prueba “el atractivo del negocio, así como la consolidación de la recuperación del tráfico aéreo tras la pandemia”.

El conjunto suizo presentó la única oferta en la segunda puja por los locales del aeropuerto madrileño y el lote catalán planteada por Aena, tras quedar desierta la primera licitación. Tras ofrecer ciento ochenta y cinco millones de euros, sostendrá más del noventa y cinco% del negocio total de los duty free de Aena, pues ya se había hecho con los lotes Andalucía-Mediterráneo, Baleares y Canarias (mediante su participada Canariensis).