El tema del uso de criptomonedas y dinero fíat en actividades ilegales ha generado un gran debate. El Departamento del Tesoro de Estados Unidos ha señalado que, a pesar del crecimiento del uso de criptomonedas en redes criminales, el dinero fíat sigue siendo el vehículo preferido para actividades ilícitas en 2024.

El informe de Evaluación de Riesgos Nacionales (NMLRA) del Departamento del Tesoro enfatiza que las organizaciones terroristas como ISIS y Hamás, a pesar de emplear activos virtuales, siguen prefiriendo los instrumentos financieros tradicionales. Además, las inversiones y el fraude relacionado con la atención sanitaria continúan siendo las principales razones del blanqueo de dinero. Aunque las criptomonedas juegan un papel secundario, las estafas basadas en tecnología, como la telemedicina y las criptomonedas, están ganando terreno y representan una preocupación creciente.

El informe también destaca un aumento en el uso de activos digitales con fines de lavado de dinero, mencionando específicamente las finanzas descentralizadas (DeFi) y los juegos de azar en línea como áreas de explotación por parte de los delincuentes, incluidos los ciberdelincuentes de ransomware, ladrones, estafadores y la República Popular Democrática de Corea (RPDC).

Criptomonedas y financiación de actividades ilegales

Aunque el uso de criptomonedas en actividades ilegales ha sido considerado hasta ahora como secundario, el gobierno de EE. UU. ha expresado su preocupación al respecto. Recientemente, el Comité del Tesoro de EE. UU. manifestó su inquietud por el uso de criptomonedas por parte de Hamás, que se estima posee alrededor de 41 millones de dólares en criptomonedas. Esta preocupación ha llevado al Departamento del Tesoro a preparar su estrategia anual para combatir las prácticas financieras ilegales, con el fin de abordar los desafíos planteados por el uso de dinero fíat y criptomonedas para actividades ilegales.

Es importante destacar que, si bien existe un debate sobre el papel de las criptomonedas en actividades ilegales, su uso legítimo y en el ámbito legal y financiero sigue expandiéndose.

Fuente: Revista Emprendimiento