La multinacional sueca Ericsson ha anunciado a su equipo y sindicatos la intención de llevar a cabo un nuevo despido colectivo en su filial en España. Este ajuste laboral, que se prevé finalice a finales de febrero de 2026, es parte de una reestructuración global exigida por la dirección de la empresa bajo el liderazgo de su CEO, Börje Ekholm. La decisión refleja la gradual disminución de la relevancia de España en el panorama europeo.
Motivos de la Reestructuración
En su comunicación a los empleados, la dirección de Ericsson explica que, tras un análisis detallado de la situación actual, se ha tomado la difícil decisión de iniciar este procedimiento. El objetivo es asegurar la competitividad en un entorno complejo y mejorar la eficiencia operativa.
Este ajuste afectará aproximadamente a 300 profesionales, lo que equivale al 13% de la plantilla actual de 2.260 empleados en España. A pesar de que la noticia fue inicialmente desmentida por la empresa, se formalizó el lunes ante los sindicatos y se alinea con un ambicioso plan de recortes a nivel mundial, que ya en 2023 impactó a 8.500 trabajadores en distintas regiones.
Reestructuración Global en Curso
La reestructuración no es algo nuevo para Ericsson. La compañía ha llevado a cabo cinco ERE en los últimos quince años y recientemente, en julio de 2024, completó un ajuste que resultó en la salida de 321 empleados. Este último acuerdo, valorado positivamente por los sindicatos, fue caracterizado por condiciones de «voluntariedad total» y generosas indemnizaciones. Sin embargo, los sindicatos actualmente expresan su descontento, ya que la filial española, a pesar de los recortes, cerró 2024 con un beneficio de 25,8 millones de euros, un incremento del 11% respecto al año anterior.
Desafíos del Mercado Español
La situación en el mercado español también ha influido en esta decisión. La reciente consolidación de operadoras, como la fusión de MasOrange y la adquisición de Vodafone por Zegona, ha reducido el número de clientes importantes y ralentizado la inversión en infraestructura 5G. Ante esta realidad, Ericsson se ha comprometido a gestionar el proceso de despidos con «máximo respeto» hacia su personal, siguiendo todos los procedimientos y obligaciones legales necesarios.
Un Cambio de Paradigma
Bajo la dirección de Ekholm, la empresa ha transitado de una estructura descentralizada a una integración más vertical, destacando la pérdida de importancia estratégica de España. Históricamente, la filial española desempeñó un papel clave en la conexión entre Europa y América Latina. Sin embargo, la salida de Telefónica de varios mercados latinoamericanos ha llevado a que la región sea reestructurada y en gran parte integrada con otras áreas, dejando a España en una posición menos significativa dentro del grupo.
Esta reconfiguración ha resultado en la eliminación de la anterior región ELA (Europa y Latinoamérica), y la participación de España en un clúster que comparte recursos y directrices con países como Francia y Bélgica. A pesar de los buenos resultados financieros en el país, la filial se enfrenta al impacto de la caída de ventas a nivel global en la región EMEA.
La situación actual pone de manifiesto los retos que enfrenta Ericsson en la búsqueda de eficiencia y competitividad, así como la necesidad de adaptarse a un panorama en constante cambio.
