Invertir en Propiedades Desde Casa: El Auge de los Fondos Inmobiliarios en la Era de Tipos Normalizados

Invertir en Propiedades Desde Casa: El Auge de los Fondos Inmobiliarios en la Era de Tipos Normalizados

Los fondos y sociedades dedicadas al sector inmobiliario están recobrando su protagonismo. Las socimis españolas y su equivalente internacional, los REIT, están brillando nuevamente gracias a la estabilización de los tipos de interés. Tras un 2022 desastroso que ensombreció el mercado, ahora los expertos en inversiones ven en estos activos una oportunidad atractiva para incluir en las carteras de inversión de 2026.

### El retorno de las socimis y REITs

Una socimi, acrónimo de sociedad cotizada de inversión en el mercado inmobiliario, es una estructura jurídica creada en España para facilitar la inversión en activos inmobiliarios destinados al alquiler, disfrutando de un régimen fiscal especial. En otros países, esta figura se conoce como REIT (real estate investment trust). Estas entidades cotizan en Bolsa, permitiendo a cualquier inversor adquirir acciones y poner su dinero en gestores de centros comerciales, propietarios de edificaciones en zonas premium, naves industriales o centros de datos. No solo se puede invertir directamente en ellas, sino también a través de fondos especializados.

Una de las entidades más reconocidas en Europa, DPAM Investments (ahora bajo el ala de Crédit Agricole), ha estado en la vanguardia. Su gestor principal, Olivier Hertoghe, con 25 años de experiencia en el sector, subrayó recientemente en Madrid que «la valoración actual del inmobiliario presenta un 20% de descuento respecto a su promedio histórico, a pesar de que las políticas del BCE se han estabilizado y la incertidumbre de hace un año se ha disipado».

### Apalancamiento en tiempos de normalización

Las socimis y REIT suelen operar con un alto grado de apalancamiento, adquiriendo activos a través de deuda y generando rentas con márgenes que superan el costo de sus préstamos. Sin embargo, los picos de tipos de interés, como los vividos en 2022 por la crisis inflacionaria, complican sus cuentas.

Con la normalización de los tipos de interés en la eurozona, ahora en un 2%, estos vehículos inmobiliarios pueden funcionar con mayor serenidad. «El riesgo de refinanciaciones peligrosas ha disminuido notablemente, mientras que las métricas fundamentales de estas empresas son robustas», argumenta Hertoghe. Su fondo, el DPAM Real Estate Europe Dividend Sustainable, ha visto un crecimiento del 9% en el último año, y el panorama futuro es muy prometedor.

Los gestores están especialmente optimistas, ya que más de la mitad de los REIT europeos han elevado sus proyecciones de beneficios para 2025. Además, se anticipa un aumento en las fusiones corporativas, lo que podría incentivarlo aún más. «Ya hemos presenciado numerosas fusiones en 2025, especialmente en el Reino Unido, y esperamos que continúen», concluye Damien Marichal, cogestor del fondo junto a Hertoghe.

### El auge del sector en España

En el ámbito español, desde hace dos años, el fondo Abante Sector Inmobiliario ha comenzado a hacer olas. Gestionado por José Ramón Iturriaga, este fondo ha crecido más del 50% desde su lanzamiento en junio de 2023. Este vehículo dedica más del 75% de sus activos a acciones de empresas cotizadas, incluyendo importantes socimis y REIT europeos, además de promotoras y compañías de servicios inmobiliarios. Entre sus grandes posiciones se encuentran protagonistas como Merlin Properties, Metrovacesa y Neinor Homes.

El sólido estado de la economía española y la creciente demanda de vivienda han convertido a este fondo en el más rentable de Europa dentro de su categoría. Iturriaga, quien siempre ha defendido los beneficios de invertir en inmuebles a través de sociedades cotizadas, enfatiza: “Comprar acciones de estas empresas permite acceder a activos inmobiliarios de calidad, diversificación y gestión superior. Además, están obligadas a distribuir dividendos”.

Antes de la crisis económica de 2008, España contaba con numerosos fondos inmobiliarios, pero la caída del mercado dejó a muchos inversores atrapados sin liquidez. Hoy, tras el trauma de aquella época, el sector muestra una nueva cara, con gestores más profesionales y un enfoque diversificado que rejuvenece la confianza en las inversiones inmobiliarias en el país.