Casi dos millones de personas han comenzado a cotizar a la Seguridad Social durante sus prácticas formativas, incluso sin recibir una nómina. De este total, más de un millón son mujeres, mientras que los hombres suman unos 790,000. En solo dos años desde la implementación de este esquema, que se inició el 1 de enero de 2024, se han registrado 1.81 millones de becarios no remunerados que ahora pueden beneficiarse de este derecho, lo que incluye tanto a estudiantes universitarios como a aquellos en Formación Profesional.
Un paso crucial hacia la protección social
Esta significativa mejora para los estudiantes en prácticas es el resultado de la primera parte de la reforma de pensiones, apoyada por sindicatos y organizaciones empresariales. Aunque los becarios que reciben alguna compensación económica han estado cotizando desde 2011, aquellos sin remuneración lo hicieron por primera vez a raíz de esta reforma.
Eva Alcón, presidenta de la Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas (CRUE) y rectora de la Universitat Jaume I, destaca que estos datos reflejan la realidad de las prácticas no remuneradas en España y la importancia de que desde 2024, estos estudiantes accedan a la cotización a la Seguridad Social. Esta medida representa un avance significativo en términos de derechos y protección social, especialmente en un momento crucial para la formación académica y la transición al mercado laboral.
Enfoque en la igualdad de género
El Consejo de la Juventud también celebra este cambio, señalando que la cotización permite corregir una «anomalía histórica», donde actividades con responsabilidades no generaban derechos futuros. Este enfoque positivo es compartido por los sindicatos, que consideran que superar los 1.8 millones de altas desde enero de 2024 demuestra que la inclusión de becarios en el sistema no solo era una demanda justa, sino una necesidad estructural para mejorar la inserción laboral de los jóvenes.
Pau Garcia, secretaria de Juventud de CC OO, resalta que el 56% de los cotizantes son mujeres, lo que subraya cómo estas medidas contribuyen a la igualdad de oportunidades en el mercado laboral. De igual forma, Alcón refuerza que más de la mitad de los beneficiarios son mujeres, lo cual resalta la importancia de estas políticas en la reducción de desigualdades estructurales.
Un desafío administrativo
Aunque la cotización apenas presenta costos para las entidades que acogen a los estudiantes, ya que está bonificada al 95%, las universidades deben asumir el 5% restante. A pesar de que este monto es mínimo, de alrededor de 10 euros por estudiante al mes, la carga administrativa que conlleva es una preocupación para las universidades. Alcón menciona que es esencial contar con una coordinación adecuada entre las administraciones, universidades y entidades colaboradoras, así como una financiación que no traslade cargas desproporcionadas a las instituciones educativas.
En el último año, del 13 de diciembre de 2024 al 9 de diciembre de 2025, se registraron 885,562 nuevas cotizaciones de becarios no remunerados, lo que indica un interés creciente en esta iniciativa.
La necesidad de un Estatuto del Becario
Garcia afirma que la aceptación de los becarios en el sistema de Seguridad Social ha demostrado que no ha habido un impacto negativo en la oferta de prácticas. Ambas representantes sindicales abogan por un Estatuto del Becario que regule las condiciones de los estudiantes en prácticas y limite las situaciones de precariedad.
El Gobierno ya ha dado un primer visto bueno a esta norma, aunque su progreso en el Parlamento podría ser desafiante. El Consejo de la Juventud enfatiza la importancia de desarrollar un marco que distinga claramente entre las funciones de los becarios y las de los trabajadores, asegurando así los derechos de todos los implicados.
UGT y CC OO están instando a los grupos parlamentarios a respaldar este acuerdo, mientras que la CRUE continúa abogando por una colaboración integral entre todas las partes involucradas para implementar estas nuevas obligaciones sin comprometer la calidad de las prácticas.
