La IA de Musk desata controversia con imágenes sexistas que marcan tendencia

La IA de Musk desata controversia con imágenes sexistas que marcan tendencia

La influencer de libros Beth Eleanor, una escritora emergente británica, se convirtió en el foco de atención en las redes sociales tras publicar una fotografía que rápidamente se transformó en meme. En la imagen, se la ve de espaldas en una imponente biblioteca, haciendo el signo de «ok» con la mano. Sin embargo, la controversia comenzó cuando un consultor de inteligencia artificial (IA) en X (anteriormente conocido como Twitter) citó su mensaje, insinuando que Grok, el modelo de IA de la plataforma, debería cambiar su atuendo por un bikini.

Lo más impactante sucedió cuando la IA cumplió la solicitud casi al instante. Días más tarde, un fenómeno viral fue desatado, exponiendo la vulnerabilidad de muchas mujeres ante ataques sexistas facilitados por la combinación de redes sociales e inteligencia artificial.

La voz de la protesta

Beth Eleanor no tardó en expresar su descontento en X: “¿Cómo puede estar bien algo así? Si quisiera que la gente me viera en bikini, lo subiría yo misma, no dejaría que una IA de este tipo generara una versión”, afirmando su indignación. Otros usuarios se unieron a la conversación, pero sus quejas fueron recibidas con respuestas automatizadas, indicando que no se estaban infringiendo las normas.

Grok, la IA en cuestión, justificó su actuación señalando que la legalidad de las imágenes generadas depende del uso y del país. En Estados Unidos, la legislación sobre el derecho a la propia imagen protege contra el uso comercial no autorizado, pero los usos no comerciales suelen considerarse aceptables. Hasta el momento, X no ha respondido a las inquietudes planteadas sobre este tema.

Reacción del Gobierno Francés

Inmediatamente, el Gobierno francés tomó cartas en el asunto y anunció una denuncia contra Grok por la creación y difusión de “contenidos sexistas y sexuales”. En un comunicado, tres ministerios, incluido el de Igualdad, expresaron su preocupación por la generación de “deepfakes” sin el consentimiento de las personas involucradas. También instaron a la Autoridad de Regulación de la Comunicación Audiovisual y Digital (Arcom) a investigar si X ha eludido las normas del Reglamento de Servicios Digitales de la Unión Europea.

La ola de sexualización y su impacto

Luego de la publicación original de Eleanor, miles de usuarios en X comenzaron a crear imágenes de diversas mujeres que compartían fotos de su vida cotidiana. Una de ellas es Paula Fraga, abogada penalista en España, quien vio cómo una simple felicitación de Año Nuevo se transformaba en una serie de imágenes sexualizadas. “Esto es violencia sexual y causa un gran malestar”, dijo Fraga, añadiendo que, a pesar de su experiencia como figura pública, la situación le afecta emocionalmente.

Aunque el foco principal de esta tendencia ha sido la sexualización mediante bikinis, la IA Grok también produce una variedad de imágenes, desde posiciones sexuales hasta microbikinis. Aunque se ha diseñado para evitar mostrar desnudos, el algoritmo de X fomenta la viralización de contenido que puede ser insultante o degradante.

El propio Elon Musk se unió a la broma, creando una versión suya en bikini inspirada en un meme conocido, lo que ha llevado a muchas a criticar su postura. Según Fraga, “mientras hay mujeres que sufren, él se ríe y trivializa la situación”.

Navegando por un nuevo paisaje digital

La creciente preocupación se centra en cómo prevenir que cualquier fotografía publicada en X se utilice de forma perjudicial, especialmente aquellas de mujeres. Grok ofrece mecanismos para evitar el uso de estas imágenes, pero su efectividad es cuestionable a gran escala. La responsabilidad de proteger sus imágenes no debería recaer en las víctimas, señala Fraga.

La actriz Sara Sálamo también ha expresado su indignación, advirtiendo sobre el riesgo de ser sexualizada sin consentimiento en un entorno donde la IA manipula imágenes.

Ante esta situación, la plataforma debería tomar medidas para mitigar este tipo de actividades, especialmente cuando se convierten en un tema candente de debate online. Aunque algunas imágenes han sido eliminadas, aún queda un largo camino por recorrer.

Los aspectos legales son complicados, y Fraga ha decidido acudir a la comisaría para dejar constancia de su caso. En España, aún no existe una regulación que aborde estas situaciones adecuadamente, aunque hay proyectos de ley en proceso. Como recurso temporal, las personas afectadas pueden ponerse en contacto con StopNCII, una organización dedicada a detener el abuso de imágenes íntimas sin consentimiento.

La intersección de las redes sociales con la inteligencia artificial ha puesto de manifiesto la necesidad de discutir y regular el uso de estas tecnologías para proteger la integridad y los derechos de las personas en la era digital.