2025: Sorpresas en el Ibex y el Oro, mientras las 'Small Caps' dejan mucho que desear

2025: Sorpresas en el Ibex y el Oro, mientras las ‘Small Caps’ dejan mucho que desear

Los analistas suelen adoptar un enfoque cauteloso cuando llega el momento de hacer pronósticos para el arranque del nuevo año. Hace un año, la expectación era palpable ante la llegada de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos. La posibilidad de una guerra comercial mundial generaba inquietud, poniendo en riesgo no solo los precios de las acciones, sino también la estabilidad económica de la eurozona. Aunque abundaban las voces que sostenían que la Bolsa estadounidense seguiría siendo la estrella del mercado financiero, la imprevisibilidad de Trump se convirtió en un factor determinante.

Un Año de Sorpresas en la Bolsa

La realidad ha demostrado que las previsiones eran demasiado conservadoras. Si bien se anticipaba una desaceleración económica que podría frenar a la Reserva Federal en su política de tipos de interés, el impacto del estallido de la guerra comercial excedió las peores expectativas. Los expertos, aunque acertaron en que las Bolsas subirían, no fueron capaces de prever la magnitud de ese aumento.

Los aranceles impuestos se convirtieron en una constante, aunque el impacto resultó ser menos severo de lo que inicialmente se pensó. A medida que los mercados se adaptaron, la economía y los beneficios corporativos mostraron resistencia. De hecho, los índices bursátiles cerraron 2025 con rentabilidades de doble dígito y marcando récords históricos. El Ibex, en particular, tuvo un desempeño excepcional, con una ganancia del 50%, el mejor año desde 1993.

A finales de 2024, BlackRock, la principal gestora de fondos del mundo, ya expresaba confianza en el mercado estadounidense, destacando un entorno prometedor para el crecimiento económico y empresarial. En una línea similar, el banco BBVA predecía que la Bolsa aún tenía fundamentos sólidos para continuar brindando buenas rentabilidades.

Expectativas Superadas

Sin embargo, algunos analistas fueron más conservadores en sus proyecciones. Renta 4, por ejemplo, estableció un objetivo de 13,800 puntos para el Ibex, muy por debajo de los 17,300 alcanzados al final del año. El fenómeno del mercado ha sorprendido, desmoronando muchas de las previsiones iniciales.

Por otro lado, el pronóstico no fue tan optimista para los pequeños y medianos valores, que no ofrecieron el rendimiento esperado. Pese a que se anticipaba que estas compañías prosperarían en un contexto de guerra comercial y tipos bajos, las grandes empresas demostraron una mayor solidez, superando a sus contrapartes más pequeñas.

Inteligencia Artificial: El Futuro en Juego

El sector tecnológico, especialmente las empresas vinculadas al desarrollo de la inteligencia artificial, continuó siendo atractivo para los inversores. Aunque 2024 había cerrado con una advertencia sobre la elevada concentración del mercado estadounidense, 2025 se vio marcado por un aumento notable en la valoración de estas compañías. Sin embargo, surgieron señales de alerta sobre la posible formación de una burbuja en este sector.

Mientras tanto, la inversión en oro, un activo refugio tradicional, tuvo un año memorable, alcanzando precios de hasta 4,500 dólares por onza. Esto representa un incremento superior al 70% en 2025, el mejor desempeño desde la crisis del petróleo de 1979. La continua demanda por parte de bancos centrales refuerza las expectativas de que esta tendencia se mantenga en el futuro.

Éxitos en España

En el ámbito español, algunas recomendaciones realizadas hace un año se han materializado de manera sorprendente. Los bancos, a pesar de los recortes en los tipos de interés por parte del BCE, han mantenido su atractivo en el mercado. Un ejemplo destacado es Indra, una empresa que ha brillado en el Ibex, viendo su valor aumentar un notable 180%. La creciente inversión en defensa por parte de los gobiernos ha impulsado aún más la cotización de esta compañía.

La conclusión es clara: 2025 ha sido un año lleno de desafíos y sorpresas, y las expectativas para el próximo ejercicio serán sin duda objeto de un análisis exhaustivo en todos los frentes del mercado financiero.