Raymond Loong Ng, un joven emprendedor de 21 años, ha tomado la audaz decisión de posponer su ingreso a la universidad para adentrarse en el competitivo mundo de las startups en Silicon Valley. Su historia es una mezcla de pasión por la tecnología y un enfoque innovador en el emprendimiento, que comenzó a gestarse en su infancia y que ahora lo lleva a explorar un futuro prometedor junto a su socio, con quien antes competía en hackathons.
Nacido en Vietnam, Raymond se trasladó a Singapur a los 9 años, donde empezó a desarrollar su espíritu emprendedor vendiendo juguetes y zapatillas a sus compañeros. Su primer contacto con el mundo empresarial serio ocurrió a los 16 años, cuando realizó prácticas en una empresa de auditoría. Esta experiencia le abrió los ojos a las oportunidades que la tecnología ofrece para crear y liderar un negocio. Aunque no se consideraba un experto en programación, encontró en la inteligencia artificial una herramienta potente para materializar sus ideas.
Uno de sus proyectos más destacados surgió durante un hackathon médico en 2025, donde, junto a su ahora socio, desarrolló Neural Drive. Este dispositivo permite a personas con parálisis comunicarse a través de ondas cerebrales y parpadeos. La innovación no solo captó el interés de un hospital, sino que también encantó a Afore Capital, que decidió invertir 250.000 dólares en la startup, así como ofrecerles un espacio en un programa para emprendedores en San Francisco.
Transformando ideas en productos
El destino llevó a Raymond a tomar la decisión de aplazar su carrera universitaria en Informática justo cuando se perfilaba para comenzar sus estudios. Junto a su socio, se mudaron a San Francisco, donde compartieron una casa con otros emprendedores y dedicaron largas horas al trabajo, a menudo hasta las cuatro de la mañana. Durante esta enriquecedora experiencia, lanzaron Makeable, una plataforma que promete transformar cualquier idea en un producto físico usando inteligencia artificial. Los usuarios solo necesitan describir su idea, y la startup se encarga de generar el diseño 3D, la electrónica y el código requerido, además de preparar un kit de montaje.
La visión de Makeable ha resonado tanto que, al finalizar su participación en el programa, Afore Capital realizó una segunda inversión, elevando la financiación total de la empresa a un impresionante millón de dólares. Este respaldo financiero no solo valida su propuesta, sino que también abre nuevas puertas para explorar el potencial del proyecto en mercados aún inexplorados.
Actualmente, Raymond y su socio han regresado a Singapur para gestionar sus visados O-1, que les permitirán regresar a Estados Unidos y proseguir con el desarrollo de su emprendimiento. Aunque el joven emprendedor reconoce que podría necesitar extender su aplazamiento académico, mantiene una mirada optimista hacia el futuro de su empresa, prefiriendo enfocarse en el crecimiento de su proyecto por encima de su educación formal en este momento.
La historia de Raymond Loong Ng es un testimonio del espíritu emprendedor de la nueva generación, donde la pasión y la innovación se combinan para crear oportunidades en un entorno tan competitivo como el de Silicon Valley. Su trayectoria inspira a otros jóvenes a seguir sus sueños y a considerar alternativas al camino tradicional de educación, recordando que, a veces, las oportunidades no esperan.
