La industria española está atravesando una crisis energética alarmante, con pronósticos que indican que los sobrecostes acumulados de gas y electricidad podrían alcanzar hasta 8.900 millones de euros para finales de 2026. Este aumento desmedido en los costos se atribuye principalmente a la escalada de precios que ha surgido a raíz de la guerra en Irán y la situación inestable en el Golfo Pérsico, desencadenando una situación crítica que afecta la competitividad del sector.
En lo que respecta a los números, la Alianza por la Competitividad de la Industria Española ha reportado un incremento de 1.500 millones de euros solo en las últimas semanas, elevando los sobrecostes totales desde los 7.400 millones estimados en septiembre a la nueva cifra alarmante. De este total, 4.900 millones corresponden al encarecimiento del gas natural, mientras que los 3.900 millones restantes se derivan del aumento en el precio de la electricidad.
La alianza, que incluye a importantes jugadores en sectores como la siderurgia, la química y la automoción, subraya la gravedad de la situación dado su peso en el consumo energético nacional y en las exportaciones. Estas industrias aportan el 11,7% del PIB español y son responsables del 90% de las exportaciones del país, convirtiéndose en un pilar fundamental de la economía nacional.
Impacto en la actividad económica y el empleo
El portavoz de la Alianza, Carlos Reinoso, advirtió que «la situación se está agravando a una velocidad superior a la prevista», señalando que la creciente presión de costes puede poner en jaque la inversión, la producción y el empleo si las autoridades no toman medidas inmediatas. Este peligro se ve reflejado en el consumo industrial de gas, que cayó un 9,4% en septiembre en comparación con el año anterior y presenta un descenso del 31% respecto a la media entre 2018 y 2021.
La situación es tan crítica que la Alianza destaca que la contracción del consumo no se ha compensado con un aumento en otras fuentes energéticas, lo que sugiere una disminución real en la actividad industrial más que un simple cambio en las fuentes de energía. Este escenario lleva a la organización a solicitar urgentemente un paquete de medidas para aliviar la carga de los precios energéticos, evitando así el cierre de instalaciones y la reducción de empleo.
Medidas urgentes requeridas
Entre las propuestas fundamentales se encuentra la recuperación de ayudas directas a consumidores industriales que consumen grandes volúmenes de gas. La Alianza aboga por un mecanismo de compensación que contrarreste el aumento excepcional de los precios del gas, similar a las medidas implementadas durante la crisis energética resultante de la invasión de Ucrania.
Asimismo, se solicita una revisión del marco fiscal, destacando la reducción del Impuesto Especial sobre la Electricidad al mínimo permitido y la pronta eliminación del Impuesto sobre el Valor de la Producción de Energía Eléctrica. Estas reformas no solo son vistas como necesarias, sino como urgentes para garantizar la viabilidad del sector industrial en España.
La situación de los servicios de ajuste del sistema eléctrico también es preocupante, con un coste acumulado que podría alcanzar los 5.400 millones de euros hasta diciembre. Para estos costos, la Alianza propone que se implementen compensaciones parciales dirigidas a la industria manufacturera para mitigar este impacto.
Finalmente, se insta al gobierno a prorrogar la reducción del 80% en los peajes eléctricos para consumidores electrointensivos y aumentar los presupuestos para compensar los costos indirectos del CO2 soportados por las empresas. En este contexto de crisis y competencia feroz, la Alianza advierte que las empresas españolas no pueden afrontar una escalada de costos sin el respaldo de un marco de apoyo sólido e inmediato. La prioridad es clara: se requieren respuestas rápidas y efectivas para asegurar la estabilidad del sector y la economía en su conjunto.
