El Dow Jones se desploma un 3,4% tras una venta masiva de acciones de inteligencia artificial en Wall Street.

El Dow Jones se desploma un 3,4% tras una venta masiva de acciones de inteligencia artificial en Wall Street.

El 5 de noviembre de 2026, Wall Street experimentó una de sus caídas más dramáticas en los últimos años, liderada por una venta masiva de acciones en el sector de la inteligencia artificial. Este desplome ha sido considerado el más significativo desde la agitación de mercados provocada por las políticas comerciales de la administración pasada en 2025, cuando Donald Trump implementó medidas arancelarias que afectaron drásticamente los índices bursátiles.

El índice S&P 500 cerró con un descenso del 4,4%, borrando las ganancias alcanzadas en la jornada anterior, que habían sido las más robustas en tres meses. En términos numéricos, el S&P 500 cayó 334,89 puntos, estableciéndose en 7.353,73. Similar suerte corrieron los otros índices: el Dow Jones Industrial Average cayó más de 1.800 puntos, un 3,4%, y el Nasdaq padeció la peor parte con una pérdida del 5,5%, descendiendo hasta 24.315 puntos.

Este movimiento de los mercados se vio impulsado por una creciente inquietud sobre el futuro de los centros de datos de inteligencia artificial, particularmente tras las recientes elecciones de mitad de mandato de Estados Unidos, en las que los demócratas lograron victorias notables. Esto ha despertado temores sobre posibles moratorias en la construcción de nuevos centros de datos, ya que los votantes muestran reservas acerca del aumento en los costos energéticos asociados a ellos.

El comportamiento del mercado también se vio reflejado en las acciones de las principales empresas de tecnología. Nvidia, un jugador clave en el sector de los chips de IA, vio caer sus acciones un 9,3%, acumulando una merma del 2,6% en lo que va del año, a pesar de haber tenido incrementos de más del 239% durante los últimos tres años. Por su parte, Advanced Micro Devices sufrió una caída del 17,3%, y CoreWeave, empresa dedicada al alquiler de chips de IA, vio una disminución de sus acciones en un 9,8%. GE Vernova, que apoya a los centros de datos, también registró una caída del 7,5%.

Impacto en el sector de la inteligencia artificial

La contracción en la inversión y la incertidumbre sobre la construcción de centros de datos de IA podrían tener repercusiones que van más allá de las fluctuaciones en las acciones. Una desaceleración en este ámbito implica no solo una reducción en la compra de semiconductores, sino también un impacto negativo en el consumo de electricidad y otros servicios esenciales que alimentan el creciente impulso de la inteligencia artificial en la economía estadounidense.

En resumen, la inquietud en torno a la sostenibilidad a largo plazo del auge de la inteligencia artificial se ha convertido en un factor central para los mercados globales, creando un ambiente de mayor volatilidad e incertidumbre. Con un futuro incierto por delante, tanto inversores como emprendedores deberán reflexionar sobre el camino a seguir en un sector que ha demostrado ser tanto prometedor como impredecible.