Diego Megía ha comenzado a consolidar oficialmente la estructura de su nueva sociedad, Sexto Hombre SL, que está diseñada para ejecutar la compra del histórico club de baloncesto Estudiantes. Esta acción, que ha generado controversia y discusiones internas en la entidad deportiva, se formalizó con la constitución de la sociedad el pasado 10 de junio.
A lo largo de la semana, esta empresa ha realizado una serie de movimientos relevantes. Entre ellos, destaca el aumento de su capital social de 3.000 euros iniciales a 150.000 euros, lo que refleja la inyección de 147.000 euros destinada a fortalecer su estructura financiera. También se ha producido el cambio de su administrador único, pasando de Holding Patrimonial Lafuente SL a Curzon 2025 SL, aunque David Lafuente Baraza permanecerá como representante de la sociedad administradora.
Un aspecto significativo de esta transformación es que Sexto Hombre ha perdido su carácter unipersonal. Mientras Holding Patrimonial Lafuente SL era el único socio hasta ahora, la identidad de los nuevos participantes y la distribución de las participaciones aún no han sido reveladas, según los registros del Boletín Oficial del Registro Mercantil (BORME).
El vehículo para adquirir el Estudiantes
Sexto Hombre SL fue creada específicamente para gestionar la operación de adquisición del Estudiantes. El 19 de junio, el club anunció un acuerdo para transferir las acciones de sus accionistas de referencia a Megía, quien es también el fundador de Taula Capital y cofundador de la organización CRIS contra el Cáncer. La transacción se estableció con un precio por acción de nueve euros, lo que elevó la valoración total del club a aproximadamente 6,6 millones de euros, además de comprometerse a inyectar otros 15 millones en futuras ampliaciones de capital para revitalizar financieramente la entidad.
Este proceso recibió la aprobación del Consejo Superior de Deportes (CSD) el 18 de septiembre, finalizando así un recorrido que inició en junio y que permitió a Sexto Hombre asumir el control accionarial del club, lo cual también incluye extender las condiciones de compra a otros accionistas.
Una compra marcada por la controversia
La entrada de Diego Megía en el Estudiantes ha estado rodeada de disputas, especialmente debido a la oferta alternativa presentada por Jaime Siles, directivo de IFM Investors, y el empresario Dimas de Andrés. Ambos habían mostrado interés en adquirir el club durante años y llegaron a ofrecer hasta 9,3 euros por acción, superando la propuesta de Megía. Además, su oferta incluía una inyección inmediata de dos millones de euros y un compromiso de patrocinio de hasta 20 millones durante tres años.
Siles ha cuestionado la decisión del consejo de administración al optar por Megía, señalando posibles irregularidades en el proceso. Esta controversia se intensificó y llevó a Siles a considerar emprender acciones legales para impugnar la venta. Las tensiones se manifestaron públicamente en un encuentro informativo en el que protagonizó un enfrentamiento con el entonces presidente del club, Ignacio Triana, lo que evidenció la división interna y el malestar generados por esta operación.
Con la reciente autorización del CSD y los movimientos en el Registro Mercantil, Sexto Hombre inicia una nueva etapa crucial en su estructura como el vehículo del nuevo propietario del Estudiantes, en un contexto marcado por la incertidumbre y la oposición interna.
