Una nueva tragedia ha sacudido a Dnipró, en el este de Ucrania, con un ataque que dejó al menos 13 muertos y una decena de heridos. El impacto de un dron ruso propulsado a reacción tuvo lugar en una estación de tren, específicamente en un andén donde estaban detenidos dos trenes, uno de ellos en la ruta Dnipró-Zaporiyia. El jefe de la Administración Militar Regional, Oleksandr Ganzha, confirmó los hechos que han generado una ola de consternación en la población.
El presidente ucranio, Volodímir Zelenski, expresó sus condolencias a las familias de las víctimas a través de su cuenta de Telegram, añadiendo que las autoridades locales continúan trabajando en la zona del ataque. Además, se reportaron heridos en un ataque reciente a un autobús municipal en la ciudad de Zaporiyia, que ha sido blanco continuo de agresiones aéreas.
Zelenski cuestionó el impacto de las sanciones internacionales sobre Rusia, sugiriendo que las medidas impuestas a ciertos oligarcas y al sector energético no han disminuido la violencia. Resaltó la necesidad de una respuesta más contundente por parte de Estados Unidos y Europa ante la creciente escalada de agresiones por parte de Moscú. “Las sanciones no deben suavizarse mientras la guerra continúe”, enfatizó el presidente.
Un respiro en Oleshky
A pesar de la gravedad de la situación en Dnipró y Zaporiyia, la ciudad de Oleshky, ubicada en la provincia de Jersón, ha experimentado un breve alto el fuego que ha permitido a los habitantes disfrutar de sus primeros días sin ataques en años. Esta tregua, que se extenderá hasta el próximo domingo, facilita una misión humanitaria en la ciudad ocupada por Rusia desde el inicio de la invasión en febrero de 2022.
El defensor del pueblo ucranio, Dmitro Lubinets, destacó que el cese de hostilidades ha permitido que los pocos residentes que aún quedan en Jersón salgan de sus casas y recorran las calles tras un prolongado aislamiento. Esta pausa temporal proporciona un alivio momentáneo en medio de la dura realidad que enfrenta Ucrania.
