La inminente salida a bolsa de Anthropic marca un hito en el ámbito de las startups de inteligencia artificial, introduciendo una estructura de bloqueo poco convencional que permitirá a empleados y fundadores vender sus acciones de manera escalonada desde el primer día de cotización. Este enfoque podría tener implicaciones significativas tanto para los inversores como para la percepción del mercado sobre la empresa y el sector en general.
Tradicionalmente, las empresas que realizan una oferta pública inicial (OPI) imponen un periodo de bloqueo que impide a los accionistas internos la venta de sus acciones durante un tiempo establecido, generalmente entre tres y seis meses. Este mecanismo está diseñado para evitar una saturación del mercado que podría desestabilizar el precio de las acciones. En el caso de Anthropic, sin embargo, la firma ha optado por un modelo mucho más flexible.
Detalles de la estructura de bloqueo
Según la presentación S-1 de la empresa, ciertos directivos y empleados podrán liquidar hasta el 10% de sus acciones en cuanto comiencen a cotizar. Posteriormente, podrán vender otro 35% tras la publicación de los resultados financieros de 2026. Los demás accionistas también podrán desprenderse de sus acciones en intervalos específicos a partir del día 27 post-presentación del folleto de la OPI, con múltiples tramos adicionales liberándose a lo largo del año.
Los fundadores, por otro lado, tendrán restricciones más marcadas: podrán vender el 29% de sus acciones 180 días después de la OPI, mientras que el resto de sus participaciones se liberará tras un año. Este enfoque variable podría reducir la presión de venta instantánea que a menudo sigue a una OPI, ya que la liberación de acciones ocurrirá en más de 20 ocasiones distintas a lo largo del primer año, en comparación con menos de diez en el caso de SpaceX.
La estrategia de liberación gradual podría ayudar a mantener la estabilidad del precio de las acciones, algo crucial en un entorno donde los valores de cotización tienden a descender en los meses posteriores a la salida a bolsa. Este esquema suscita preguntas entre analistas sobre su naturaleza y si podría funcionar como una técnica de retención para los accionistas clave.
Un mercado en transición
Anthropic, conocido por sus avanzados modelos de inteligencia artificial, se enfrenta a un contexto en el que el escepticismo de los inversores sobre la monetización del gasto en IA se ha intensificado. A pesar de una proyección de valoración entre 1,5 y 2 billones de dólares, la empresa también ha reportado pérdidas sustanciales, con una previsión de pérdida neta de 42.000 millones de dólares para 2025 y pérdidas de 80.700 millones en los primeros seis meses de este año.
A medida que la compañía se prepara para su OPI, expertos del sector subrayan el carácter arriesgado de proceder en un clima donde la ambición por la IA confronta un creciente escepticismo sobre su rentabilidad. Esta salida a bolsa no solo representará una prueba crucial para Anthropic, sino también un barómetro del interés del mercado por otras startups en este sector tecnológico en transformación.
