Volotea obtiene respaldo en el Reino Unido, fortaleciendo su proceso de reestructuración en España en medio de un contexto financiero complicado. La aerolínea ha accedido a la normativa de insolvencia transfronteriza británica, lo que le permite negociar más eficazmente con sus acreedores y proteger sus activos en Gran Bretaña de ejecuciones no autorizadas.
El 8 de octubre, la aerolínea de bajo coste, representada por su director financiero, logró que su proceso de preconcurso español fuera reconocido como “principal” en el Reino Unido. Esto significa que cualquier acción para ejecutar garantías sobre sus bienes requerirá el consentimiento de un representante designado o la autorización judicial correspondiente, según lo indicado por la juez Raquel Agnello KC.
Este mecanismo no solo otorga protección ante acciones de los acreedores, sino que también limita la recuperación de bienes en poder de la aerolínea y cualquier procedimiento judicial en su contra sin la autorización apropiada. Tal regulación, que se deriva del artículo 585 de la Ley Concursal en España, busca facilitar el reconocimiento internacional de los procesos de insolvencia.
A pesar de este avance, el alcance de la protección es limitado geográficamente a Gran Bretaña y no se aplicará de manera extraterritorial. Existen ciertas excepciones relevantes en el ámbito de la aviación, en particular respecto a activos regulados por normativas británicas relacionadas con el Convenio de Ciudad del Cabo.
Impacto de la subida del combustible y la reestructuración financiera
La compañía enfrenta un duro golpe financiero debido a la escalada de precios del queroseno, que ha tenido un impacto cercano a los 150 millones de euros. Este aumento está vinculado a la actual crisis en la región de Ormuz, que ha afectado a las operaciones de múltiples aerolíneas.
Las entidades bancarias que participan en la reestructuración, entre las que destacan Banco Santander, Bankinter y CaixaBank, están preparando su estrategia y han contratado a la firma de abogados Clifford Chance para asesoramiento durante las negociaciones. La exposición de estas entidades es significativa, con Santander por encima de los 36 millones de euros, mientras que Bankinter y CaixaBank presentan exposiciones de 12 y 26 millones, respectivamente.
Se espera que los bancos opten por asesoría financiera adicional para optimizar las negociaciones. Además, el proceso podría también requerir la intervención de un experto en reestructuraciones, designación que recaerá en el Juzgado Mercantil Número 9 de Barcelona, encargado de supervisar el caso.
Desde septiembre, Volotea ha iniciado el diálogo con sus acreedores. La aerolínea tiene un plazo hasta diciembre para llegar a un acuerdo y podría solicitar una prórroga de hasta tres meses, siempre bajo la condición de que más del 50% de los acreedores que representen el pasivo afectado otorguen su aprobación, excluyendo créditos subordinados.
