NorthPoint Development ha lanzado una propuesta ambiciosa en Hazle Township, Pennsylvania, que podría transformar la dinámica económica de la región. La empresa ha prometido ofrecer 10.000 dólares a cada hogar elegible, una oferta que podría extenderse a unos 4.500 residentes, totalizando 45 millones de dólares, siempre que avance su proyecto de centros de datos conocido como Project Hazelnut.
Este desarrollo planea incorporar un complejo de 15 edificios destinados a centros de datos, situados cerca del Humboldt Industrial Park. NorthPoint sostiene que la construcción y operación del complejo generará oportunidades laborales para los trabajadores locales, lo que podría significar un impulso significativo en la economía local.
El paquete propuesto por NorthPoint incluye 165 millones de dólares, de los cuales 15 millones se destinarían a fondos comunitarios, 105 millones al municipio a lo largo de 15 años para financiar proyectos como la creación de una fuerza policial local y la reducción de tarifas de recolección de basura, y una ampliación de una iniciativa de 30 millones para mitigar el impacto potencial de tarifas más elevadas en la comunidad.
Como parte de sus compromisos ambientales, NorthPoint ha garantizado utilizar aguas reutilizadas para sus sistemas de refrigeración en lugar de agua potable local, al tiempo que asegurará la conservación de más de lo que talará en términos de superficie forestal. Estas medidas están sujetas a la obtención de permisos necesarios, y se presentan como parte de un esfuerzo por minimizar el impacto ambiental del proyecto.
Sin embargo, la recepción de este proyecto no ha sido unánime. Opositores han expresado preocupaciones sobre el ruido, la contaminación lumínica y la posible devaluación de las propiedades en la zona. Algunos críticos incluso han calificado la oferta económica como un intento de soborno para facilitar el desarrollo. Esta oposición refleja una preocupación más amplia en diversas comunidades respecto a la construcción de centros de datos.
Preocupaciones de los vecinos y el marco regulatorio
En noviembre de 2025, el municipio de Hazle Township rechazó el proyecto de NorthPoint, y un tribunal de Pennsylvania desestimó una apelación de la empresa. Esto ha llevado a la comunidad a revisar su ordenanza de zonificación, que no regulaba de forma explícita la construcción de estas instalaciones. Para la reactivación del proyecto, sería necesaria una autorización especial de uso del suelo, lo cual requerirá un proceso de audiencias públicas.
De acuerdo con las proyecciones de NorthPoint, el proyecto podría generar un nivel de ruido de 45 decibeles en el límite de la propiedad más cercano durante su funcionamiento a plena capacidad, y de 55 decibeles durante el mantenimiento rutinario. Estas cifras, sin embargo, se basan en estimaciones de diseño y no en mediciones reales, planteando interrogantes sobre su impacto real en la calidad de vida de los residentes locales.
A nivel nacional, los datos reflejan que el 71 % de los adultos estadounidenses se opone a la construcción de centros de datos en sus áreas residenciales. Esta preocupación se ha intensificado en Pennsylvania, donde el gobernador ha emitido una orden ejecutiva que desprioriza el análisis de solicitudes de licencia para nuevos centros de datos. Además, prohíbe acuerdos de confidencialidad relativos a estos proyectos por parte de las agencias gubernamentales bajo su jurisdicción.
El futuro de Project Hazelnut dependerá de cumplir con diversas regulaciones y de la respuesta de la comunidad local. Las obligaciones de información también se establecen para los centros en operación, que deberán presentar informes anuales de consumo de energía y agua, lo cual permitirá a las familias verificar si el uso coincide con las proyecciones iniciales de NorthPoint.
