El reciente estreno de ‘Tenzing’ en Apple TV ha traído de vuelta a la palestra una de las figuras más significativas de la historia del alpinismo, Tenzing Norgay. Interpretado por Genden Phuntsok, esta película no solo narra la hazaña de alcanzar la cima del Everest el 29 de mayo de 1953, sino que también reivindica el papel fundamental de los sherpas en las expediciones himaláyicas.
Dirigida por Jennifer Peedom, ‘Tenzing’ se adentra en la vida del legendario sherpa, quien, a pesar de ser un pilar en la primera ascensión confirmada junto al neozelandés Edmund Hillary, ha permanecido en un segundo plano en los relatos tradicionales. El filme ilustra cómo su contribución va más allá de las difíciles ascensiones y entra en el ámbito cultural, explorando el trasfondo espiritual que tenía para Norgay la cima del mundo.
El elenco incluye a reconocidos actores como Tom Hiddleston en el papel de Hillary y Willem Dafoe como el coronel John Hunt, líder de la expedición. Caitríona Balfe también participa en la película como Jill Henderson, secretaria de la expedición y aliada clave de Tenzing. A través de estos personajes, la narrativa muestra la complejidad de las dinámicas entre montañeros occidentales y sherpas, destacando la importancia del respeto mutuo y la colaboración esencial para el éxito de la expedición.
Un rodaje en condiciones extremas
Para prepararse para sus roles, Hiddleston y Phuntsok llevaron a cabo una expedición al campamento base del Everest, donde pudieron experimentar en primera persona el desafiante entorno. Hiddleston, con una trayectoria como actor destacado, realizó esta travesía para comprender mejor la grandeza y las dificultades que enfrentan quienes intentan conquistar el Everest.
Las filmaciones llevaron al equipo desde Katmandú hasta Nueva Zelanda, donde se recrearon las escenas de alta montaña con la asesoría de expertos alpinistas, incluido Guy Cotter, quien ha coronado el Everest en múltiples ocasiones. Este esfuerzo por capturar la esencia de la ascensión se hizo evidente en el condicionamiento físico y técnico necesario para ejecutar las escenas, resaltando la ardua realidad que enfrentan los alpinistas.
Un momento notorio del rodaje involucró a Hiddleston, quien, en una escena en hielo, cayó en una grieta, debiendo ser rescatado gracias a la cuerda de Phuntsok. Este episodio subraya los peligros reales que los aventureros deben dominar para alcanzar su objetivo, aun con la preparación más rigurosa.
‘Tenzing’ no se limita a ser una representación vívida de la dificultad física del alpinismo; también aborda cuestiones culturales y sociales. La película busca destacar la diferencia de perspectivas entre los montañeros europeos y los sherpas. Para Norgay, el Everest representaba no solo un logro físico, sino también un aspecto espiritual y cultural que los alpinistas occidentales a menudo pasaban por alto.
Un legado que reivindicar
Peedom, quien tiene una larga trayectoria cinematográfica en el ámbito de las montañas, busca a través de esta obra celebrar la figura de Tenzing, reconocimiento que ha estado ausente en muchas narraciones sobre la historia del alpinismo. La directora transmite que el relato de la primera ascensión al Everest es una historia compartida que merece ser contada con equidad, recordando que detrás de cada éxito hay múltiples voces y colaboraciones.
Con ‘Tenzing’, la directora ofrece una visión renovada, proponiendo que se dé el lugar que merece a los sherpas en este tipo de gestas. Este filme se convierte en una plataforma para recordar la importancia del trabajo conjunto y el respeto en la búsqueda de objetivos extraordinarios.
