La renombrada cadena óptica Hans Anders ha anunciado la suspensión de las ventas de las gafas inteligentes Ray-Ban de Meta en los Países Bajos y Bélgica. Según un portavoz de la empresa, la decisión se debe a la necesidad de aclarar el uso de estos dispositivos que permiten captar imágenes sin que las personas involucradas se den cuenta. La compañía, perteneciente al grupo Nexeye, opera más de 400 establecimientos en ambos países.
Tanto las tiendas físicas como la tienda en línea se verán afectadas por esta pausa en las ventas. Hans Anders está esperando el resultado de un debate en curso sobre el uso ético de esta tecnología antes de reanudar la comercialización de las gafas, así como de establecer condiciones claras para su venta.
Controversias en torno a las gafas inteligentes
Antes de suspender las ventas, se habían registrado cantidades limitadas de ventas, aunque la empresa no ha revelado cifras específicas. La asociación Offlimits, dedicada a combatir el abuso en línea, ha reportado casos de grabaciones no consentidas, lo cual subraya las preocupaciones sobre la privacidad. Informes indican que imágenes de mujeres y menores fueron compartidas sin autorización en plataformas como Telegram y en sitios de contenido voyeurista.
Meta defiende su producto argumentando que las gafas cuentan con una luz que indica cuándo está activa la grabación, una característica que se asegura que no se puede desactivar. De hecho, si el usuario intenta cubrir la luz o manipularla, la cámara deja de grabar. Este aspecto ha sido objeto de debate, ya que algunas personas han intentado modificarla, lo cual llevó a Meta a incluir actualizaciones que desactivan la cámara si se detecta una manipulación.
En el ámbito internacional, empresas de gran renombre como el grupo Wetherspoon en el Reino Unido han restringido el uso de estas gafas. Al otro lado del Atlántico, en Estados Unidos, se han presentado demandas alegando que las grabaciones fueron revisadas sin el consentimiento de las personas afectadas. Además, la Autoridad Neerlandesa de Protección de Datos ha advertido que la difusión de imágenes de personas identificables sin su consentimiento es generalmente ilegal.
Demandas y preocupaciones sobre la privacidad
La organización Consumentenbond ha decidido llevar a cabo una demanda con el objetivo de cambiar el diseño y la configuración de privacidad de las gafas. La asociación argumenta que las imágenes grabadas pueden revelar información sensible, como la religión o la salud de las personas, y exige medidas correctivas rápidas en el caso de que se emita una resolución favorable.
Además, Offlimits y Firewall Foundation han interpuesto una demanda adicional para que se prohíba la venta de las gafas hasta que se garantice que no permitirán grabaciones encubiertas. Estas organizaciones han solicitado que se modifiquen todos los dispositivos vendidos para que solo puedan grabar con el consentimiento explícito de los grabados.
La audiencia en el tribunal de Ámsterdam está programada para el 26 de noviembre de 2026, y las organizaciones han pedido que todas las solicitudes se examinen en conjunto. La presión por parte de estas entidades pone de manifiesto una creciente preocupación social en torno a la privacidad y al uso de tecnologías que, aunque innovadoras, pueden infringir derechos fundamentales.
