En un avance significativo hacia la sostenibilidad en el ámbito de la inteligencia artificial, la empresa sueca Berget AI ha presentado una metodología de código abierto para calcular las emisiones de carbono generadas por cada solicitud de IA. Desarrollado junto a investigadores del Stockholm Environment Institute (SEI) y las organizaciones sin fines de lucro WattTime y Klimatkollen, este innovador enfoque permite a las empresas rastrear su huella de carbono en tiempo real mientras utilizan los servicios de IA ofrecidos por Berget AI.
Andreas Lundmark, CEO de Berget AI, ha señalado que la mayoría de las compañías actualmente carecen de herramientas para medir las emisiones que generan al hacer uso de la inteligencia artificial. «Con este método, nuestros clientes pueden seguir sus emisiones solicitud por solicitud y comparar proveedores basándose en datos reales en lugar de en estrategias de marketing», afirmó. Según Lundmark, muchos compradores europeos cambiarían de proveedor si pudieran acceder a cifras concretas sobre las emisiones de carbono.
La investigación revela que las emisiones por solicitud varían significativamente según la ubicación y la infraestructura utilizada. Por ejemplo, en Suecia, una solicitud típica al modelo Kimi K3 genera aproximadamente 0.4 gramos de CO₂, mientras que en Texas esa cifra asciende a 3.2 gramos, lo que representa una diferencia de 8.5 veces. Este método no utiliza promedios, sino que calcula las emisiones dependiendo de factores como el modelo de IA y el momento del día.
Transparencia en el uso de la IA
La falta de datos precisos sobre las emisiones de los proveedores ha sido un obstáculo para las empresas que buscan tomar decisiones informadas. Con esta nueva herramienta, los usuarios podrán acceder a cifras concretas y realizar comparaciones más justas entre diferentes proveedores. «La mayoría de las preocupaciones sobre la huella de carbono de la IA provienen de multiplicar promedios por estimaciones de volumen, lo que dificulta la verificación», explicó Christian Landgren, CTO y co-fundador de Berget AI.
La Agencia Internacional de Energía estima que el consumo de electricidad en los centros de datos se duplicará para 2030, impulsado principalmente por la demanda de IA. La creciente demanda de energía podría contrarrestar cualquier reducción en las emisiones logradas a través de fuentes renovables. Para abordar este desafío, metodologías como la de Berget AI ofrecen una base transparente para decisiones informadas sobre sostenibilidad.
Desarrollo continuo de la metodología
La metodología no solo calcula las emisiones de carbon, sino que también abarca otros aspectos del impacto ambiental de la infraestructura de Berget AI, incluyendo agrupaciones de datos sobre el uso de energía y agua. La herramienta está alineada con las especificaciones de la Green Software Foundation y está disponible bajo la licencia MIT en GitHub.
De acuerdo con fuentes oficiales, Berget AI es pionera al calcular y hacer públicos los niveles de emisiones de cada solicitud, lo que también contribuirá a la investigación sobre el impacto ambiental del uso de chips y otros componentes necesarios para la AI. Este avance representa un paso importante hacia la sostenibilidad en la tecnología, ofreciendo un marco para que otras empresas sigan su ejemplo.
