Iberdrola incrementa su beneficio a 5.816 millones y proyecta un crecimiento anual del 10% en los próximos cinco años

Iberdrola incrementa su beneficio a 5.816 millones y proyecta un crecimiento anual del 10% en los próximos cinco años

Iberdrola ha reportado un beneficio neto de 5.816 millones de euros en los primeros nueve meses de 2023, lo que representa un incremento del 10% en comparación con el mismo período del año anterior. Este crecimiento, liderado por el negocio de redes, sugiere un desempeño sólido que podría mantenerse durante los próximos cinco años, con proyecciones que apuntan a un crecimiento anual continuo.

El beneficio neto ajustado de la empresa se situó en 5.141 millones de euros, aumentando un 9% y alcanzando un 13% más al excluir el impacto de las fluctuaciones en los tipos de cambio. Este resultado refleja la exclusión de plusvalías netas, que se registraron en 953 millones de euros tras la venta de activos en México, así como los 277 millones provenientes de asignaciones de capital en el Reino Unido.

En términos de resultado bruto de explotación (EBITDA), Iberdrola alcanzó los 11.890,6 millones de euros, lo que se traduce en un incremento del 7,5%. A pesar de una ligera disminución del 0,7% en términos reportados, si se consideran solo los ajustes por tipo de cambio, el EBITDA podría haber crecido un 7,8%. Sin embargo, esta caída se vio influenciada por costos acumulados en EE. UU. y la desinversión en contadores inteligentes en el Reino Unido, que tuvieron un impacto financiero significativo.

Perspectivas de crecimiento optimistas

Con estas cifras, la compañía ha revisado al alza sus expectativas para 2026, proyectando un crecimiento mínimo del 10% en el beneficio neto ajustado, superando su estimación anterior de más del 8%. Este optimismo se respalda por un récord de 6.231 millones de euros en beneficios netos ajustados en 2025, lo que sugiere un camino favorable para el presente año.

Iberdrola también ha delineado un plan de crecimiento robusto, con el objetivo de mantener una tasa de crecimiento anual del 10% en el beneficio neto ajustado durante los próximos cinco años. Este crecimiento estará impulsado por un aumento en sus inversiones y el aporte creciente de nuevos activos.

Inversiones y expansión de activos regulados

En el marco de su ambicioso plan de expansión, la empresa menciona que se encuentra en una nueva fase de inversión, impulsada por el aumento en la electrificación de la economía y la creciente demanda eléctrica. Se estima que la base de activos regulados de Iberdrola superará los 90.000 millones de euros para 2030, con planes para añadir 15.000 MW de nueva capacidad entre 2025 y 2030.

De los 10.087 millones de euros destinados a inversión, un 75% se concentra en mercados clave como el Reino Unido, Estados Unidos y Brasil. Las redes eléctricas jugarán un papel crucial, ya que se han asignado 6.277 millones de euros a este sector, lo que representa un notable aumento del 28% respecto al año anterior.

En términos de generación, Iberdrola ha invertido 3.600 millones de euros, de los cuales 3.257 millones se destinaron a proyectos de energías renovables, particularmente en eólica terrestre y marina. Esta inversión refleja un compromiso firme para afrontar las nuevas exigencias energéticas de la sociedad.

Dividendo y situación financiera

La firma ha mantenido una posición financiera sólida, con liquidez disponible de 23.000 millones de euros, lo que asegura recursos para afrontar necesidades futuras hasta por 20 meses. Esta solidez financiera ha permitido que Iberdrola incremente el dividendo a cuenta en un 8,7%, fijándolo en 0,275 euros por acción. Este aumento en la remuneración a los accionistas es un reflejo de la estrategia de la compañía, que prioriza la inversión y el crecimiento continuo.

En conclusión, Iberdrola se posiciona como un actor clave en el sector energético, con un enfoque claro en la sostenibilidad y el crecimiento a largo plazo, respaldado por inversiones significativas y una sólida estrategia de negocio.