En un evento reciente en Manhattan, el alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, y la activista e intérprete Ilana Glazer, discutieron sobre el impacto de la inteligencia artificial (IA) en la sociedad. Durante la charla, Mamdani enfatizó la necesidad de que los neoyorquinos asuman el control ante la rápida adopción de esta tecnología, que todavía carece de una regulación federal sólida.
El alcalde instó a la población a no aceptar pasivamente la llegada de la IA, especialmente en ámbitos sensibles como la educación. Como parte de sus iniciativas, Mamdani prohibió el uso de IA en escuelas primarias y secundarias, reconociendo las preocupaciones de padres como Glazer, quien expresó su inquietud por la incorporación del software en las aulas. “Me hace sentir nerviosa. Parece tan no consensuado, como si… esto tuviera que estar en las escuelas”, comentó.
Además, el Ayuntamiento implementó una política para que propietarios y plataformas de bienes raíces revelen cuándo las imágenes de propiedades son generadas por IA. Esta medida busca proteger a los consumidores de prácticas engañosas, como el “house phishing”, donde los anuncios de vivienda son manipulados para atraer compradores o inquilinos.
Mamdani destacó que estas acciones desafían la suposición de que la comunidad debe aceptar la IA sin cuestionar su implementación. “Nada tiene que ser así”, afirmó durante el evento. Este punto de vista surge en un contexto donde la adopción tecnológica ha ocurrido de forma acelerada, sin un análisis serio de sus consecuencias.
El alcalde subrayó la importancia de la responsabilidad pública en la regulación de la IA, criticando la falta de acción del gobierno federal y planteando que el debate nacional sobre esta tecnología ha sido en gran medida influenciado por la competencia geopolítica, dejando de lado preocupaciones éticas y sociales.
Un ejemplo dramático de la necesidad de esta regulación se evidenció con un ataque que involucró IA, donde más de 150 personas, entre las que había 123 niños, perdieron la vida. Este incidente ha sido señalado como resultado de una dependencia excesiva en la tecnología para operaciones militares, lo que plantea serias preguntas sobre su fiabilidad y aplicación.
El discurso de Mamdani resuena en un momento crítico, especialmente cuando empresas como Anthropic y OpenAI están en camino a ser públicas, lo que podría intensificar aún más la presión por regular la IA mientras se mantiene la rentabilidad. La acumulación de poder en manos de estas compañías podría resultar en una evasión de la responsabilidad, lo que podría afectar severamente no solo a los consumidores, sino a la sociedad en su conjunto.
El alcalde concluyó destacando que la conversación sobre la inteligencia artificial debe ir más allá de la competencia global; debe incluir discusiones sobre ética, rendición de cuentas y el impacto en las vidas diarias de las personas. “Al mirar hacia el futuro, necesitamos un marco completamente diferente para pensar sobre la IA y la responsabilidad que conlleva”, dijo Mamdani.
