Demócratas en el Congreso de EE. UU. critican a Meta por su millonario centro de datos desarrollado por ACS

Demócratas en el Congreso de EE. UU. critican a Meta por su millonario centro de datos desarrollado por ACS

El creciente interés político en Estados Unidos sobre la fiscalidad de las empresas tecnológicas se centra en Meta, cuyo programa de centros de datos para inteligencia artificial está siendo cuestionado por un grupo de senadores demócratas. Estos legisladores, liderados por Ron Wyden, han solicitado a la compañía aclaraciones sobre los créditos fiscales por investigación y desarrollo (I+D) que han sido presentados en relación con su más ambicioso proyecto, el campus Hyperion en Luisiana.

Hyperion, cuyo costo inicial se estimó en 27.000 millones de dólares, es un macroproyecto que busca establecer uno de los centros de datos más avanzados en la infraestructura de inteligencia artificial en el país. Su construcción estará a cargo de Turner Construction, una subsidiaria de ACS, y se espera que en su pico de actividad generará más de 7.500 puestos de trabajo.

La controversia ha surgido tras el anuncio de Meta de que prevé recibir aproximadamente 6.600 millones de dólares en créditos fiscales federales entre 2023 y 2025. Esta cifra incluye un aumento gradual de 700 millones en 2023 a casi 4.000 millones para 2025. Sin embargo, los legisladores examinan si los gastos en la construcción de infraestructuras pueden calificarse como gastos de I+D y, por tanto, beneficiarse de deducciones fiscales que tienen como objetivo fomentar la innovación tecnológica.

La ley establece criterios específicos sobre qué se considera investigación experimental, lo que abre un debate sobre si inversiones en estructuras físicas y equipos para estos centros de datos deberían ser tratados de la misma manera que los gastos más «tradicionales» de I+D.

Requerimientos de transparencia

El senador Wyden ha dado a Meta hasta el 31 de octubre para que ofrezca un informe detallado sobre el fundamento legal de sus deducciones fiscales, además de especificar qué gastos están relacionados con sus esfuerzos en inteligencia artificial. La inquietud radica en que aceptar estas deducciones podría confundir la línea que separa la innovación del gasto capital en activos empresariales ordinarios.

En la Cámara de Representantes, la preocupación por el uso adecuado de los créditos fiscales es evidente, ya que legisladores de ambos partidos han advertido sobre el riesgo de que estas subvenciones terminen sirviendo como un apoyo encubierto a la construcción de grandes instalaciones comerciales. En este sentido, el senador Peter Welch ha solicitado al Servicio de Impuestos Internos (IRS) una revisión de las empresas que están utilizando estos beneficios en sus inversiones en IA.

Aspectos del campus Hyperion

El campus Hyperion, planeado inicialmente para cubrir alrededor de 372.000 metros cuadrados, se ve como un pilar central en la estrategia de Meta para el desarrollo de modelos de inteligencia artificial. Las ambiciones del proyecto han crecido, con la compañía revelando que la inversión total podría alcanzar los 50.000 millones de dólares, lo que significaría una capacidad computacional de hasta cinco gigavatios.

Como parte de este enorme desarrollo, Meta ha acordado trabajar junto a Entergy Louisiana para financiar instalaciones energéticas, que incluirán siete nuevas centrales de gas natural y 386 kilómetros de líneas de transmisión. Este esfuerzo es crucial para abastecer adecuadamente el insumo energético del complejo, que se espera que opere con una infraestructura de gran magnitud.

Defensa por parte de Meta

En respuesta a las críticas, Meta ha defendido su enfoque señalando que durante los últimos cinco años ha invertido 200.000 millones de dólares en I+D, con 57.000 millones asignados solo en el último año fiscal. La empresa sostiene que sus centros de datos especializados en IA requieren pruebas en entornos reales para optimizar la integración tecnológica.

Hasta el momento, la investigación del Congreso no ha derivado en acusaciones formales de violaciones fiscales, pero la solicitud de los senadores pone en relieve la necesidad de transparencia y revisión de cómo se determinan los gastos deducibles en el contexto de la innovación tecnológica.