La Generación Z revive conceptos que el mundo digital había dejado atrás.

La Generación Z revive conceptos que el mundo digital había dejado atrás.

En un contexto donde la tecnología ha dominado nuestras interacciones diarias, un nuevo paradigma emerge en la experiencia del consumidor, especialmente entre la Generación Z. La tendencia reciente sugiere un alejamiento de la pantalla hacia el valor de lo tangible y lo real, un cambio que redefine la forma en que se consume y se interactúa con el mundo.

A través de un informe de 2026, realizado por Quad y The Harris Poll, se revela que «lo real es el nuevo premium». Este estudio apunta a un cambio notable en la conducta de consumo, donde los jóvenes priorizan las experiencias físicas en lugar de las digitales. De hecho, un 49% de la Generación Z se siente agotada por el tiempo que dedica a las redes sociales, lo que contrasta con un 30% de las generaciones mayores que comparten este sentimiento. Además, un 74% de los encuestados de esta generación expresa el deseo de desconectarse más a menudo de sus dispositivos.

Esta fatiga digital ha llevado a los consumidores a adoptar medidas activas para reducir su tiempo en pantallas. Muchos han comenzado a eliminar aplicaciones o incluso a dejar sus teléfonos en casa. Sin embargo, los jóvenes de la Generación Z buscan alternativas más significativas. El informe indica que un 28% de ellos opta intencionadamente por experiencias libres de teléfonos y un 25% elige productos analógicos en lugar de digitales, cifras que superan la media nacional.

La Preferencia por lo Tangible

El interés por experiencias físicas es cada vez más evidente. Aproximadamente el 80% de los estadounidenses se sienten atraídos por experiencias del mundo real que no involucran pantallas. Este deseo de desconexión también se traduce en un resurgimiento del coleccionismo de objetos físicos como zapatillas, juguetes y cartas de intercambio. Un 79% de los Gen Z encuestados afirma sentirse más conectado al mundo real a través de la colección de objetos, mientras que el 84% de la población general prefiere los objetos físicos sobre los digitales.

Este auge en el coleccionismo no se centra únicamente en el valor de reventa. Muchos coleccionistas admiten que la motivación principal radica en la nostalgia, la autoexpresión y el simple disfrute de interactuar con un objeto tangible. Este cambio hacia lo físico tiene implicaciones significativas para las marcas y los minoristas.

Oportunidades para Marcas y Retailers

Con el interés renovado en lo físico, las marcas tienen una oportunidad dorada para atraer a nuevos clientes invirtiendo en espacios físicos y experiencias inmobiliarias. El estudio revela que el 63% de los estadounidenses estaría dispuesto a visitar una tienda en función de su diseño, un porcentaje que aumenta al 76% entre los Gen Z y los millennials. Este cambio de enfoque implica que los jóvenes no solo buscan un lugar donde comprar, sino también un espacio donde se puedan quedar y socializar.

Un impresionante 75% de los Gen Z y millennials busca locales donde puedan trabajar, sentarse o reunirse con amigos, transformando el espacio minorista en un lugar de interacción social. La evolución del comportamiento del consumidor hacia experiencias más reales y palpables está revolucionando la forma en que las marcas se relacionan con sus audiencias, marcando el inicio de una nueva era en el emprendimiento y el retail.