Comsa enfoca su estrategia en la rentabilidad mientras amplía su presencia en mantenimiento y concesiones.

Comsa enfoca su estrategia en la rentabilidad mientras amplía su presencia en mantenimiento y concesiones.

Comsa Corporación, la constructora catalana, ha redefinido su estrategia empresarial enfocándose en la optimización de márgenes en lugar de un crecimiento expansivo. Para el cierre del ejercicio fiscal 2026, se proyecta que la compañía alcanzará ventas de hasta 1.040 millones de euros, lo que representa un incremento del 3% en comparación con el año anterior.

Esta nueva hoja de ruta se caracteriza por la concentración de sus operaciones en España y en un número limitado de mercados internacionales, como México, Portugal, Colombia y Suiza. Sin embargo, Comsa ha optado por reducir su presencia en otros países, saliendo de naciones como Argentina, Chile, Ecuador e Israel. Aún así, mantiene la posibilidad de realizar operaciones puntuales en otros territorios, como ha sido el caso reciente en Croacia.

El proceso de reestructuración de Comsa comenzó en junio, cuando la empresa logró eliminar su deuda bancaria corporativa, que alcanzó un total de 724 millones de euros en 2016. Gracias al respaldo de entidades financieras, la compañía ha podido establecer nuevas líneas de financiación, lo que le permitirá implementar un plan estratégico centrado en la prudencia y la sostenibilidad financiera. Guillermo Lorenzo, consejero delegado de Comsa, ha señalado que la estrategia actual se basa en una consolidación más que en un crecimiento acelerado, enfatizando la importancia de evaluar los riesgos asociados a cada decisión.

A la luz de estos cambios, Comsa se propone aumentar las actividades de mantenimiento, enfocándose principalmente en el cuidado de material ferroviario y redes eléctricas, con el objetivo de que esta área supere el 40% de sus operaciones. Esta decisión responde a la necesidad de compensar la disminución en las inversiones en infraestructura en el sector.

Perspectivas Futuras

El crecimiento previsto de Comsa también se orienta hacia las concesiones, siempre bajo la condición de que estos sean «proyectos atractivos». La empresa está a la espera de que la Generalitat de Cataluña concrete varios proyectos que podrían ser de interés. Así, a medida que se aproxima el final del ejercicio, Comsa tiene la vista puesta en alcanzar un beneficio neto de 16 millones de euros para 2026, siguiendo la misma tendencia de crecimiento del 3% en sus ingresos y beneficios.

Este giro estratégico no solo reitera la capacidad de adaptación de Comsa Corporación en un entorno desafiante, sino que también marca su compromiso con una gestión responsable y sostenible en el sector de la construcción.