Carrefour ha formalizado una operación inmobiliaria que implica la venta de 35 tiendas en Francia y España a una empresa conjunta compuesta por Atrato y GIC, un inversor global de referencia. Esta transacción se lleva a cabo mediante un modelo de venta con arrendamiento posterior, conocido como sale and leaseback.
La estrategia detrás de esta operación busca optimizar el valor de los activos inmobiliarios del grupo, que se encuentra alineada con su plan de negocio hacia 2030. Según la compañía, esta venta permitirá a Carrefour materializar el valor de su cartera inmobiliaria. La cartera en cuestión se compone de 32 activos en Francia, que incluyen 26 supermercados Carrefour Market y 6 hipermercados, además de 3 hipermercados ubicados en España. El valor total de esta transacción para Carrefour surpassa los 290 millones de euros.
A pesar de la venta, Carrefour mantendrá la operativa de estas tiendas sin interrupciones, gracias a los nuevos contratos de arrendamiento. Estos contratos tienen un plazo inicial de 12 años, con un compromiso firme de 10 años, lo que permite a Carrefour conservar la flexibilidad necesitada para su funcionamiento diario. Esta operación, además, se espera que genere una plusvalía significativa para la empresa, aunque no afectará de manera material al resultado operativo recurrente.
Una trayectoria sólida hasta 2025
Carrefour se posiciona como uno de los principales distribuidores de alimentos en el mundo, operando más de 15,500 tiendas en más de 40 países. En 2025, se prevé que el grupo logre unos ingresos de 91,500 millones de euros. Además, su red de tiendas integradas da empleo a aproximadamente 300,000 personas, sumando más de 500,000 trabajadores bajo su marca a nivel global.
Con esta estrategia, Carrefour no solo busca maximizar el rendimiento de sus activos, sino también sostener un crecimiento sólido y constante en su operativa internacional.
