Pere Navarro, Director General de Tráfico, y Jacobo Olaya, presidente de Cerveceros de España, han anunciado una nueva campaña titulada ‘Elegir SIN al volante es la caña’. Esta iniciativa tiene como objetivo promover el consumo de cerveza sin alcohol entre los conductores, quien, según un reciente estudio sobre hábitos y contextos de consumo de la cerveza SIN, reveló que el 47,3% de los conductores la prefieren cuando se trata de conducir.
Un cambio legislativo pendiente
La presentación de esta campaña también fue el contexto propicio para abordar el tema de la legislación acerca de las tasas de alcohol al volante. El 29 de septiembre, se habían presentado al Congreso propuestas para modificar el artículo 76 de la ley de Tráfico, buscando que niveles de 0,1 mg/litro de aire o 0,2 g/litro en sangre fueran considerados infracciones graves. Esto significaría que incluso haber consumido una caña o media copa de vino podría resultar en una sanción durante un control de alcoholemia. No obstante, el panorama cambió drásticamente tras la disolución de las Cortes por parte del presidente Pedro Sánchez, lo que ha puesto en suspenso la afirmación de este proyecto legislativo.
Navarro lamentó el aparente retroceso en esta discusión y comentó que, a pesar de que el interés por realizar este cambio estaba presente, la reciente convocatoria a elecciones ha complicado su aprobación. “El tema estaba atado, parecía que iba a salir, pero se han convocado elecciones”, sostuvo, añadiendo que el lobby del alcohol se movilizó para influir en las decisiones legislativas.
Reflexiones sobre una decisión crucial
El Director General de Tráfico también hizo hincapié en que esta cuestión no debería ser simplemente política, sino que trasciende hacia un contexto ético y moral. “Es una decisión ética y moral y cada uno que asuma su responsabilidad. Creo que el trabajo está hecho y es solo cuestión de tiempo que lo podamos ver aprobado. Tiempo al tiempo”, agregó Navarro.
Frente a la posible paralización de esta importante propuesta legislativa, que lleva vigente más de 28 años, Navarro expresó su preocupación por que “el interés general no está de moda”. A medida que la conciencia social sobre seguridad vial y consumo responsable se eleva, el reto será encontrar un equilibrio entre los intereses comerciales y el bienestar colectivo.
