Una controversia legal está surgiendo en torno a Starbucks, que se encuentra en la mira de un nuevo litigio federal. Acusaciones de engaño han sido planteadas por un grupo de consumidores que consideran que ciertos lattes de proteínas y bebidas de matcha están siendo etiquetados como «sin azúcar», a pesar de que contienen entre 13 y 21 gramos de azúcar por porción, cantidad comparable a la de una barra de Kit Kat.
La demanda ha sido presentada por el bufete de abogados Hagens Berman en nombre de tres consumidores de California, Nueva York y Washington. Estos denunciantes argumentan que la denominación “sin azúcar” resulta engañosa, sugiriendo que los clientes pueden haber sido inducidos a error al decidir optar por estas bebidas en busca de opciones más saludables.
Starbucks, por su parte, ha contestado a las acusaciones afirmando que siempre ha proporcionado información nutricional clara sobre sus productos. La compañía sostiene que el azúcar presente en las bebidas proviene de su leche enriquecida con proteínas y que no añade azúcar, utilizando jarabes sin azúcar para dar sabor. Además, su sitio web proporciona detalles específicos sobre el contenido de azúcar de cada bebida, afirmando que éstas están hechas sin azúcar añadido.
La firma Hagens Berman, sin embargo, disiente de la perspectiva de Starbucks. La demanda subraya que el núcleo del caso se centra en la veracidad de los nombres de los productos, y no en la falta de información nutricional. Los demandantes están solicitando indemnizaciones a favor de los consumidores que adquirieron estas bebidas y piden al tribunal que impida a Starbucks usar la etiqueta “sin azúcar” en productos que efectivamente contienen azúcar.
Este caso podría plantear interrogantes importantes sobre la transparencia y la ética en el etiquetado de productos en la industria de bebidas, así como sobre la manera en que las empresas comunican la información nutricional a sus clientes. La resolución de este litigio no solo afectará a Starbucks, sino que también podría tener repercusiones más amplias en el mercado de bebidas y en la forma en que las marcas optan por presentar sus productos al consumidor.
