Tab, un nuevo asistente personal de inteligencia artificial, ha irrumpido en el mercado con una valoración inicial de 300 millones de dólares. Esta empresa ha emergido de una fase de desarrollo encubierta y se suma a la creciente tendencia de asistentes de IA orientados al consumidor, con el objetivo de facilitar tareas diarias como reservaciones y organización de viajes.
Fundada por Brennan Erbz, Stafford Schlitt y Ammar Amdani, Tab permite a los usuarios interactuar a través de plataformas de mensajería como iMessage o WhatsApp. Con solo enviar un mensaje, los usuarios pueden solicitar ayuda para actividades que van desde pedir comestibles hasta encontrar regalos para celebraciones. Amdani describe el funcionamiento del asistente como un recurso que se asemeja a un amigo de confianza que alivia el peso de las responsabilidades diarias.
“Se trata de una comunicación directa, como si le hablas a alguien cercano. Se encarga de las cuentas, las reservas y los recordatorios”, explica Amdani. Este asistente cuenta con un número de teléfono y funcionalidades que le permiten actuar en lugar del usuario, ofreciendo una solución integral sin requerir instrucciones complejas.
En el contexto de un mercado competitivo de inteligencia artificial, los inversores como SV Angel, Valar Ventures y American Spirit han respaldado a Tab. La empresa actualmente se está expandiendo mayormente a través del boca a boca y está preparando el lanzamiento de un nuevo producto que busca mejorar aún más su oferta.
Amdani destaca que el éxito en esta carrera por la inteligencia artificial no se basa únicamente en las demostraciones efectivas, sino en la confianza que los usuarios depositan en estos servicios. “Nuestros abuelos solían tener profesionales que cuidaban de ellos. Hoy en día, muchos carecen de esa conexión”, comenta. Esto, según él, abre un camino para lo que los asistentes de IA pueden ofrecer en términos de personalización y cuidado del usuario.
Sin embargo, la cuestión de la confianza es crucial. Tab ha sido diseñado con este principio en mente; la compañía asegura que los datos del usuario no se utilizan para entrenar la IA y que la información sensible, como datos de tarjetas, se almacena en un entorno seguro al que Tab no tiene acceso directo. “Nada que no se pueda deshacer ocurre sin tu consentimiento”, enfatiza Amdani, subrayando que en este nuevo ámbito, la confianza se convierte en el verdadero producto.
