Las organizaciones sindicales CCOO y UGT han decidido convocar una huelga general de 24 horas para este otoño, un movimiento que surge en respuesta a la creciente preocupación por el impacto del coste de la vivienda en los salarios de los trabajadores. Esta decisión, aún sujeta a aprobación por los órganos de dirección de ambos sindicatos, se produce tras el reciente rechazo en el Congreso de dos decretos-ley impulsados por el Gobierno destinados a mejorar la protección de los inquilinos y aumentar la disponibilidad de viviendas asequibles.
La fecha exacta de la huelga no está fijada, ya que los sindicatos planean discutirla con diversas organizaciones sociales, vecinales y de inquilinos, como el Sindicato de Inquilinas. Su objetivo es coordinar una movilización que una las demandas laborales con las reivindicaciones por el acceso a la vivienda, en un esfuerzo por posicionar la lucha por derechos laborales y habitacionales en un mismo frente.
Reivindicaciones por salarios y vivienda
La movilización se inscribe en el marco del VI Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva (AENC). En este contexto, CCOO y UGT exigen aumentos salariales de entre el 4% y el 7%, además de la inclusión de cláusulas que permitan revisiones salariales y la consideración de medidas específicas sobre vivienda en la negociación colectiva. Estas centrales argumentan que el gasto en vivienda se ha convertido en una barrera económica significativa para muchos trabajadores, haciendo hincapié en la necesidad de abordar este tema en los convenios laborales.
Además, los sindicatos proponen un pacto social y político en relación con la vivienda, exigiendo la creación de un parque público de casas de protección y permanentes, así como la regulación de precios de alquiler y la aplicación efectiva de la ley que garantiza el derecho a la vivienda en todo el territorio nacional.
Impacto del rechazo a los decretos de vivienda
El anuncio de huelga se produce tras la reciente decisión del Congreso de no aprobar dos decretos que buscaban aumentar la protección contra desahucios y fomentar la disponibilidad de vivienda asequible. Estas medidas hubieran permitido la extensión de ciertos contratos de alquiler y un mayor fortalecimiento del parque público de viviendas.
El fracaso de estas iniciativas parlamentarias ha llevado a CCOO y UGT a unir fuerzas con movimientos sociales para resaltar la importancia de la lucha por el acceso a la vivienda. Las movilizaciones recientes que han tenido lugar han evidenciado un fuerte respaldo social hacia estas causas, potenciando así la unidad entre las organizaciones sindicales y sociales.
De confirmarse la huelga, esta sería la primera convocatoria de una huelga general de 24 horas organizada conjuntamente por CCOO y UGT desde 2012, marcando un hito en la historia de la movilización laboral en el país y reflejando la urgencia de sus demandas en un contexto económico cada vez más desafiante.
